Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

El PSOE pide la elaboración de protocolos “claros” para garantizar la racionalidad del gasto farmacéutico

Critica que “el descontrol del gasto no puede corregirse a costa de los enfermos”

Jueves, 29 de diciembre de 2011, a las 11:01

Teresa Rosique.

Redacción. Murcia
La responsable de Sanidad y Política Social del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional, Teresa Rosique, ha sostenido que el “descontrol” del gasto farmacéutico del Gobierno regional “no puede corregirse a costa de la calidad de vida de los enfermos”, según han informado fuentes de esta formación política en un comunicado. En este sentido, el PSOE pide a la consejería de Sanidad la elaboración de protocolos de uso de los medicamentos “que garanticen la racionalidad en el gasto farmacéutico y la calidad asistencial de los enfermos”.

Asimismo, Rosique pide que dichos protocolos “sean remitidos a la Asamblea Regional para conocimiento y debate de los grupos parlamentarios, antes de ser aprobados definitivamente”, al tiempo que reclama que también “sean participados al Consejo Regional de Salud”.

La portavoz socialista presentará una moción en la Asamblea pidiendo la elaboración de los protocolos para el uso de los medicamentos y su remisión a la Cámara y al Consejo Regional de Salud.

“Despilfarro y descontrol”

La diputada socialista argumentó que “el despilfarro y descontrol que el Gobierno regional ha realizado durante estos últimos años con el gasto farmacéutico tiene que ser corregido, y pasa por racionalizar el uso de los medicamentos, poniendo siempre como premisa la calidad de vida de los enfermos”.

“El Grupo Parlamentario Socialista ya ha denunciado el ahorro de 166 millones de euros de gasto farmacéutico, que el Gobierno regional pretende conseguir en 2012. Esta previsión de ahorro es considerada excesiva por el PSOE y también desde ámbitos sanitarios”, ha declarado.

Para Rosique, los anuncios que desde la Consejería se están haciendo sobre determinados gastos farmacéuticos, “corren el riesgo de cruzar algunas líneas rojas, si lo que prima sobre la calidad de vida de los pacientes son criterios exclusivamente económicos”.