Los enfermos se incluyen en ella a partir de criterios clínicos tras sufrir un infarto



23 may. 2013 16:25H
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Redacción. Madrid
El Hospital Príncipe de Asturias amplía su cartera de servicios con una Unidad de Rehabilitación Cardiaca para pacientes que han sufrido infarto de miocardio. Se centra en una modalidad de tratamiento que mejora la calidad de vida y controla los factores de riesgo de la enfermedad coronaria. Con una duración aproximada de ocho semanas, el programa se basa en entrenamiento físico, educación sanitaria y psicoterapia.

Juan José Equiza.

La Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, de Alcalá de Henares, desarrolla Programas de Rehabilitación Cardiaca destinados a disminuir la mortalidad y el riesgo de presentación de nuevos episodios en pacientes coronarios. Los pacientes acceden a la unidad por criterio clínico tras un infarto de miocardio de riesgo bajo y moderado y angina estable e inestable.

Gracias a esta unidad se implanta en el área de cobertura del hospital un programa que acerca al paciente los tratamientos y entrenamientos, eliminando la necesidad de desplazarse a Madrid y reduciendo el tiempo de espera. El Programa de Rehabilitación Cardiaca se apoya en una unidad multidisciplinar formada por Cardiología, Rehabilitación y Psiquiatría, con el apoyo de otros servicios del centro.

Con una duración aproximada de ocho semanas, el programa se basa en entrenamiento físico, educación sanitaria y psicoterapia. Controlar los factores de riesgo cardiovascular y las medidas de actuación psicológica es clave tras un infarto de miocardio. El paciente recibe pautas de entrenamiento y vida sana para mejorar, e incluso aumentar, la tolerancia al ejercicio.

El entrenamiento físico se realiza bajo control individualizado y en un principio bajo monitorización continua. El tratamiento se completa con sesiones de educación sanitaria para enseñar al paciente y a sus familiares a manejar su enfermedad, prevenir las recaídas y mejorar hábitos de vida y el cumplimiento terapéutico, favorecer la reincorporación laboral y mejorar la calidad de vida y la supervivencia.

La intervención psicológica se realiza en sesiones grupales e individuales, donde se enseñan técnicas de relajación y de manejo del estrés, miedo, depresión y ansiedad. Al finalizar el programa los pacientes son capaces de modificar y controlar aquellas situaciones prevenibles que les puede inducir a una recaída.

La importancia del ejercicio físico

Los pacientes continúan en su domicilio con un programa de ejercicio físico. El entrenamiento físico mejora la función cardiaca, reduce el riesgo de arterosclerosis e incrementa la fuerza y la resistencia muscular. Además, disminuye las grasas y la glucosa presentes en la sangre y favorece la pérdida de peso corporal y los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, diabetes y obesidad).

La Unidad de Rehabilitación Cardiaca cuenta con sala de entrenamiento, equipamiento para el ejercicio bajo monitorización de las constantes vitales y un aula para desarrollar los  programas de educación. Está formada por un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios: cardiólogos, médicos rehabilitadores, personal de Enfermería, fisioterapeutas y psicólogos.

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