21 nov 2018 | Actualizado: 18:40
Jueves, 09 de octubre de 2014, a las 19:36
Redacción. Barcelona
El plan piloto de monitorización de los pacientes en riesgo de suicidio llevado a cabo en el Hospital Sant Pau de Barcelona y en el Hospital Parc Taulí de Sabadell ha permitido reducir los reintentos de suicidio a la mitad en solo un año: “Por eso hemos decidido extenderlo y el plan ya llega al 40 por ciento del territorio catalán, y se prevé que llegue al cien por cien a mitad del 2015”, según el consejero de Salud, Boi Ruiz.

Josep Maria Argimon y Boi Ruiz.

La tasa de hospitalización por intento de suicidio en Cataluña se ha disparado desde el inicio de la crisis, principalmente entre los mayores de 45 años: en 2008 se registraron 27,3 tentativas por cada 100.000 mujeres y 15,3 por cada 100.000 hombres, unas cifras que en 2012 ascendieron a 33,8 y 21,6, respectivamente.

Lo han revelado este jueves en rueda de prensa Boi Ruiz y el director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (Aquas, por sus siglas en catalán), Josep Maria Argimon, a la luz del informe 'Efectos de la crisis económica en la salud de la población de Catalunya', elaborado por el Observatorio el Sistema de Salud.

Argimon ha destacado que el registro que recoge las tentativas de suicidio sólo tiene en cuenta los casos que culminan en hospitalización y "no contabiliza aquellos que se quedan en Urgencias y no requieren ingreso", por lo que las cifras de intentos son superiores, aunque se desconoce cuánto.

Las muertes por suicidio "se han mantenido más o menos estables" desde el inicio de la crisis, aunque en 2011 alcanzaron el máximo de 5,6 casos por cada 100.000 catalanes, mientras que en 2008 la cifra fue de 5,2, en 2007 de 4,7 y en 2005 de 5,5.

Ha concretado que el patrón de las tentativas es distinto al de los decesos: mientras las mujeres predominan en los intentos, los hombres son mayoría en las muertes por suicidio, teniendo en cuenta que utilizan métodos "más radicales", como arrojarse al vacío, mientras que ellas tienden a optar por la intoxicación.

Salud Mental

Además del aumento de tentativas de suicido, el informe constata un empeoramiento de la salud mental de los catalanes desde el inicio de la crisis, y destaca que este fenómeno se agudiza en el caso de las personas en paro.

De hecho, en 2012 el 17,8 por ciento de los parados de larga duración estaba en riesgo de sufrir alguna enfermedad mental -18,5 por ciento en el caso de los hombres y 16,8% en el de las mujeres-, según los datos recogidos en el informe en base al cuestionario General Health Questionnaire (GHQ), que evidencian un incremento en relación al 2006.

El informe también revela un incremento en el consumo de ansiolíticos y antidepresivos entre los jóvenes -"en las personas mayores se reduce porque hay directrices para prescribirlos menos"-, así como un aumento de la angustia de las personas sin recursos por no poder sufragar tratamientos médicos sin cobertura pública.

Personas vulnerables

El informe concluye que "el principal problema de salud en Cataluña es la crisis", y se argumenta en el hecho de que las personas vulnerables tienen la percepción de tener un peor estado de salud y no pueden acceder a determinados servicios sanitarios ni hacer frente a los copagos.

El documento, fruto de un mandato del Parlamento, no ahonda en los problemas de nutrición infantil derivados de la crisis ni analiza el impacto de los copagos en la adherencia a los tratamientos farmacológicos, pero Argimón ha defendido que este tipo de trabajos no son comunes en los países europeos.