Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30

El Parlament rechaza que el Govern ponga en marcha un plan de choque frente a las listas de espera

El PP defiende que ningún enfermo de prioridad 1 espera más de 30 días para ser intervenido

Martes, 14 de febrero de 2012, a las 16:15

Vicenç Thomàs, portavoz sanitario del PSOE.

Redacción. Mallorca
El pleno del Parlament balear ha rechazado una moción presentada por los socialistas que recogía diferentes puntos sobre la política sociosanitaria del Govern como la necesidad de que el Ejecutivo balear implemente un plan de choque para hacer frente a las listas de espera y se reduzca el número de personas que esperan ser atendidas.

No obstante, durante la sesión se han aprobado por unanimidad dos puntos de la propuesta referidos a garantizar la prestación del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y a instar al Govern para que practique una política de diálogo, consenso y entendimiento con los profesionales del IB-Salud.

Durante la presentación de la moción, el socialista y exconsejero de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, ha criticado que las mujeres de Baleares que se sometan a abortos tengan que continuar pagando por esta prestación. “Han convertido un derecho de la mujer en una carrera de obstáculos”.

Al respecto, la popular Catalina Palau ha recordado que el pleno de la pasada semana ya votó una propuesta sobre la interrupción voluntaria del embarazo y ha señalado que, pese a que su partido no está de acuerdo con la Ley Orgánica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, “mientras no haya una nueva, le daremos cumplimiento”.

En relación a las listas de espera, ha apuntado que éstas están “unidas a la gratuidad del sistema” y, asimismo, ha añadido, que ningún enfermo de prioridad 1 espera más de 30 días a la hora de ser intervenido.

Tarjeta sanitaria

La moción contemplaba otros puntos que también han sido rechazados como instar al Govern para que retirase el Proyecto IB-Salud 2020 “rechazado por todo el conjunto de los profesionales sanitarios”, según los socialistas, así como de la tarjeta sanitaria individual, para cuya renovación los ciudadanos de las islas tienen que pagar diez euros.

En este sentido, Thomàs ha apuntado que la nueva tarjeta, además de “no mejorar la atención”, supone el copago sanitario y “un obstáculo para recibir atención”, mientras que la diputada del PSM-IV-ExM y Més per Menorca, Fina Santiago, ha avanzado que su coalición intentará “otras vías” para lograr su retirada como a través del Defensor del Pueblo, para que éste compruebe su posible inconstitucionalidad.

Por otro lado, el PP tampoco ha apoyado desarrollar el plan de acciones sanitarias en el ámbito socionanitario del IB-Salud ni a presentar en un plazo de tres meses un plan de adecuación y rehabilitación del antiguo Hospital de Son Dureta como un gran espacio sociosanitario, un “tema muy necesario”, según ha opinado Santiago, que ha recordado que durante la pasada legislatura el Parlament se pronunció a favor de esto.

En la moción el Grupo Socialista ha defendido también la necesidad de recuperar la contraprestación económica a los trabajadores del IbSalut que estén en una condición de incapacidad temporal porque, según Thomàs, son los empleados públicos "peor tratados", así como de restablecer la Gerencia de Atención Primaria y mantener la identidad de la Atención Primaria.

Mesa sobre la sostenibilidad del sistema

Finalmente, los socialistas querían que el Parlament instase al Ejecutivo autonómico a constituir, antes de un mes, una mesa para la sostenibilidad del sistema sanitario público para consensuar con todos los grupos políticos las medidas necesarias para garantizar la viabilidad presente y futura del sistema.

Durante el debate parlamentario, Thomàs ha criticado que el actual Govern priorice el ahorro y el dinero frente a la atención sanitaria a los ciudadanos y, por otro lado, no ha aceptado las enmiendas presentadas por los populares a su propuesta porque “no son constructivas y están alejadas de la realidad”.