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El parásito de la malaria consigue ser bloqueado con su propio mecanismo biológico

Científicos consiguen recluirlo en su prisión dentro del glóbulo rojo

Viernes, 05 de septiembre de 2014, a las 12:02
Redacción. Madrid
Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (EEUU), han logrado enterrar el parásito de la malaria en una prisión que crea él mismo para desarrollarse y crecer.

Daniel Goldberg, profesor de Medicina y Microbiología Molecular e investigador del Instituto Médico Howard Hughes en la Universidad de Washington.

Al invadir un glóbulo rojo, 'plasmodium falciparum' (parásito de la malaria), toma parte de la membrana de la célula huésped para construir un compartimiento de protección y, para crecer adecuadamente, robar alimento y verter los desechos, el parásito comienza una serie de reformas importantes que transforman las células rojas de la sangre en un hogar adecuado.

El descubrimiento radica, según el estudio llevado a cabo por los científicos, en que las proteínas que posibilitan estos cambios deben pasar a través de un solo poro en el compartimiento del parásito para entrar en la célula roja de la sangre. Cuando los científicos interrumpieron el paso a través de los poros en cultivos celulares, el parásito dejó de crecer y murió.

Como indica Josh R. Beck, becario de investigación postdoctoral, "hemos estado buscando un solo paso que todas esas diferentes proteínas tienen que dar para ser secretadas y esto funciona como un cuello de botella".

Y es que la importancia del poro para la supervivencia del parásito también lo pone de relieve otro artículo realizado por investigadores del Instituto Burnet y de la Universidad de Deakin en Australia. Estos técnicos creen que el bloqueo de los poros deja al parásito fatalmente encarcelado, incapaz de robar recursos de la célula roja de la sangre o disponer de sus desechos.

Por otro lado, juega también un importante papel en el bloqueo de esta bacteria la proteína de choque térmico 101 (HSP101). Daniel Goldberg, profesor de Medicina y Microbiología Molecular e investigador del Instituto Médico Howard Hughes en la Universidad de Washington, ha examinado esta sustancia química que se activa cuando las células están sobrecalentadas o estresadas y tiene múltiples funciones, incluyendo guiar el plegamiento y desplegamiento de otras proteínas.

Según estudios previos, HSP101 podría estar implicada en la secreción de proteínas, por lo que los investigadores la desactivaron en cultivos celulares, esperando bloquear la descarga de algunas proteínas de la malaria. Para su sorpresa, se detuvieron todas ellas. Los científicos creen que HSP101 puede preparar a las proteínas de la malaria para su secreción a través de un poro que se abre en el glóbulo rojo y parte de esa preparación puede implicar el despliegue las proteínas en una forma lineal que les permite pasar más fácilmente a través del estrecho poro. Además, puede dar las proteínas un empujón bioquímico a través del poro.

Aunque Golderg afirma que “estamos muy lejos de conseguir un nuevo medicamento, creemos que este es un objetivo muy prometedor para el desarrollo de fármacos. A corto plazo podemos intentar buscar entre una variedad de compuestos para ver si tienen el potencial de bloquear HSP101".