18 nov 2018 | Actualizado: 17:25

El número de donantes de sangre crece un 1,89 por ciento en 2010

El año pasado se realizaron 48.268 extracciones

Viernes, 25 de marzo de 2011, a las 16:24

María Jesús Mejuto.

Redacción. Cáceres
El número de donantes de sangre en Extremadura se ha incrementado en un 1,89 por ciento en Extremadura durante el año 2010 hasta llegar a los 32.315 donantes actuales en la región, de los que 4.312 sean nuevos. La consejera de Sanidad y Dependencia, María Jesús Mejuto, ha ofrecido estos datos durante la inauguración de la Jornada formativa sobre la Promoción de la Donación en Extremadura que se ha celebrado en Arroyomolinos de la Vera (Cáceres).

Además, según ha especificado la consejera, se realizaron 48.268 donaciones de sangre, 3.188 en hospitales y 45.080 en colectas, a las que hay que añadir las 976 donaciones de cordón umbilical.

Durante su intervención, Mejuto ha subrayado que estos datos son fruto de la “importante labor” que desarrollan día a día las ocho hermandades extremeñas de donantes, el Banco Regional de Sangre y los propios donantes, a pesar de las actuales dificultades económicas.

La consejera ha aclarado que la Junta de Extremadura procura invertir y disponer de los recursos de la mejor manera posible, para que entre todos, se pueda seguir haciendo, al menos, el mismo trabajo pero con menor coste económico. Y en ese esfuerzo común, a su juicio, las hermandades y los donantes “están siempre a la altura de las circunstancias”, con el fin de salvar vidas y esperanzas de personas anónimas.

Fidelización de donantes

Las hermandades de donantes de sangre dedican sus esfuerzos a lo que es su verdadera razón de ser, que es reconocer la labor del donante y no sólo por su parte, sino recordando a administraciones, entidades y colectivos de todo tipo la gran labor que estas personas generosas y solidarias llevan a cabo en beneficio de la sociedad.

La responsable de Sanidad también ha resaltado el trabajo desarrollado por el Banco Regional de Sangre, que nacido por unas necesidades en la producción de los componentes sanguíneos y una voluntad integradora y coordinadora de redistribución de las unidades obtenidas en función de las necesidades, trata de rentabilizar y optimizar la solidaridad de los donantes.