Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 14:15

El Ministerio crea un grupo que controle las plazas de grado

Las autonomías informarán sobre las evolución de la oferta las facultades para poner todo en común

Martes, 11 de diciembre de 2012, a las 14:30

Redacción. Madrid
Desde la llegada de Ana Mato al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y especialmente de Pilar Farjas a la Secretaría General, en la sede del Paseo del Prado están intentando poner un poco de orden en los recursos humanos de los que dispone el Sistema Nacional de Salud (SNS). Ahí está el ejemplo de la ‘aventura’ emprendida con el Libro Blanco de los Profesionales Sanitarios, que va a tratar de establecer el tan ansiado registro de profesionales.

Juan Antonio López Blanco, subdirector de Ordenación Profesional.

El problema es que la anterior ministra, Leire Pajín, se fue ‘matando’, y la misma semana de su adiós hizo público un informe sobre recursos humanos que todo el mundo profesional criticó, porque parece ser que no había por dónde cogerlo. Por eso ahora el ministerio, a través del Libro Blanco que se está impulsando desde el Consejo Asesor de Sanidad, y también con la ayuda de las comunidades autónomas, está intentando arrojar un poco de luz sobre este tema.

Según ha podido saber Redacción Médica, el departamento de Mato, a través de la Comisión de Recursos Humanos, ha pedido a las comunidades autónomas que elaboren cada una en su ámbito un censo de plazas universitarias de Medicina, así como de facultades, y que al mismo tiempo hagan una previsión de futuro, para poder dibujar un escenario a medio plazo.

La intención ministerial y de los gobiernos autonómicos es comprobar con los números en la mano si la cantidad de egresados de los facultades de Medicina española está sobredimensionada, como en muchos casos han denunciado organizaciones profesionales como la Organización Médica Colegial (OMC), o el propio Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), así como el Foro de la Profesión Médica en general. También, estudiar de una forma global, de ámbito nacional, si son necesarias o no algunas de las facultades de Medicina (públicas y privadas) que está proyectadas para el futuro, varias de las cuales están ‘paradas’ por el efecto de la crisis.