Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 11:10

El Laboratorio de Microbiología de Son Espases detecta en pocos minutos bacterias en muestras clínicas

El nuevo equipo hace mejorar las expectativas de recuperación del paciente

Miércoles, 15 de octubre de 2014, a las 18:08
Redacción. Palma de Mallorca
El consejero de Salud, Martí Sansaloni, acompañado por el director gerente del Hospital Universitario Son Espases, Victor Ribot, ha podido comprobar la intensa actividad que se desarrolla en el Laboratorio de Microbiología del centro hospitalario, que ha sido dotado con la tecnología ‘Maldi-Toff’ (que permite identificar de forma inmediata la presencia de bacterias en muestras clínicas sin necesidad de cultivarlas), que supondrá un ahorro directo de 50.000 euros.

Martí Sansaloni, consejero de Salud.

El nuevo equipo facilita el diagnóstico más temprano y la reacción rápida frente a bacterias y a otros microorganismos peligrosos, ya posibilita ajustar el tratamiento antibiótico y hacer un uso racional de estos fármacos. Así, se mejoran las expectativas de recuperación del paciente, y se reduce el índice de mortalidad y el tiempo de estancia en las distintas unidades hospitalarias.

Según ha explicado el jefe del Servicio, José Luis Pérez, con esta nueva tecnología, Son Espases refuerza su actividad como centro de referencia y podrá prestar servicios otros centros hospitalarios de Baleares y a la red de centros de Atención Primaria (AP).

Una avanzada tecnología

‘Maldi-Toff’ es la sigla de ‘Matrix Laser Desorption Ionization Time of Flight’, un sistema de identificación basado en una espectrometría de masas; una tecnología que, mediante la aplicación del láser, permite una identificación rápida y precisa de microorganismos patógenos sin necesidad de practicar cultivos tradicionales.

Esta tecnología reduce el margen de error y disminuye, en cuestión de minutos, la identificación de las bacterias y de los hongos peligrosos (pero no de los virus) que se aíslan en las placas de cultivo.

Los métodos convencionales se demoran, como mínimo, 24 horas y, a veces, hasta cuatro días. La reducción del tiempo es un factor fundamental para avanzar el inicio del tratamiento, permite, por tanto, una mayor seguridad para que el médico administre el tratamiento más adecuado y efectivo para cada paciente.

El sistema es especialmente ventajoso en el caso de infecciones causadas por bacterias y por hongos de difícil tratamiento, en particular de los que asocian a su peligrosidad natural la resistencia a los antibióticos. También permite identificar ciertos microorganismos que crecen mal en los cultivos o cuya identificación es difícil con los métodos microbiológicos convencionales.