Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

El juez aprecia posible “estafa” en el doble sueldo de José Ignacio Cuervo

El ex delegado de la Generalitat en Madrid cobró a la vez de los dos organismos

Miércoles, 08 de enero de 2014, a las 14:12
Redacción. Barcelona
El titular del Juzgado de Instrucción 22 de Barcelona, Juan Emilio Vila, aprecia un posible delito de “estafa” en el doble sueldo del exdelegado de la Generalitat de Catañuña en Madrid y ex primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona José Ignacio Cuervo en el Hospital Sant Pau de Barcelona y en el Instituto Catalán de la Salud (ICS).
El auto detalla que el exgerente del Sant Pau, Jordi Varela, pidió al ICS poder contar con los servicios de Cuervo, y aunque éste siguió cobrando del instituto público, firmó dos contratos sucesivos “sin que este organismo lo supiera”.

En efecto, Cuervo firmó de forma sucesiva dos contratos laborales con la Fundación de Gestión del Sant Pau y con la fundación privada del mismo centro en febrero y junio de 2011, respectivamente, un periodo en el que a su vez cobró unos 47.000 euros del ICS.

José Ignacio Cuervo, exdelegado de la Generalitat en Madrid.

El juez detalla en su auto que el primero de los contratos se produjo para realizar el mismo trabajo por el que ya cobraba del ICS, y aunque aprecia que el pago del ICS no era suficiente y la nómina “debía ser completada”, el pago adicional nunca fue comunicado y en la práctica el organismo público ignoraba que existía un pago paralelo.

En el segundo de los contratos, en cambio, el trabajo encargado no tenía nada que ver con las funciones que se desarrollaban en el ICS, aunque éste “habría seguido pagando por una adscripción funcional, cuyo objeto habría sido cambiado, dejando el primero (contrato) sin contenido y sin que nada se comunicara al ICS”, reza el auto.

Varela justificó la cesión de Cuervo alegando el despliegue del campus de excelencia de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), además de los trabajos técnicos del Plan Funcional del nuevo instituto de investigación y la creación de un Centro de Innovación en Alianza con I2Cat, aunque el exdirector del ICS Enric Argelagués y el director de Recursos Humanos Xavier Saballs han manifestado en sede judicial que desconocían la existencia de otro contrato laboral.

Por todo ello, el juez establece que el ICS “ha de ser considerado como perjudicado”, aunque hasta el momento no se ha personado en la causa como acusación –ha recordado–, y puede deducirse que, más allá de la estafa, al tratarse el actor de un funcionario público y el objeto de la contratación también pública, se podría dar con una “estafa agravada”.
De este modo, el auto descarta sobreseer la causa y abre la “posible incriminación”, además de notificar su resolución a la Fiscalía y a las partes de la acusación para que soliciten la apertura del juicio oral, formulen escrito de acusación o la práctica de diligencias complementarias

Comparecencia en el Parlamento autonómico

Cuervo compareció en julio en la Comisión de Investigación del Parlamento autonómico sobre posibles irregularidades en la gestión sanitaria, en una intervención en la que aseguró que su contratación por parte del Sant Pau fue legal y ajustada a los trabajos que realizó para el centro.

El exdelegado de la Generalitat en Madrid y exprimer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, que compareció el mismo día en que lo hicieron los también imputados Jordi Varela –exgerente del hospital– y Ricard Gutiérrez –ex alto cargo del Gobierno central y exdirectivo del hospital–, desvinculó que su contrato a partir de 2010 se hubiera producido por su adscripción al PSC.

Cuervo aseguró entonces que su contrato con el Sant Pau, pese a producirse cuando CiU ganó las elecciones y tuvo que abandonar su cargo de delegado de la Generalitat en Madrid, se inició porque ya era inspector médico del ICS y tan solo recuperó su plaza laboral, durante seis meses, antes de volver a su trabajo anterior en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

Según adujo él mismo, la contratación se produjo por su dilatada experiencia laboral en el ámbito sanitario, y exclusivamente para elaborar el plan que debía desarrollar la fundación de investigación del centro, por lo que se dio de alta como autónomo: “Me considero un buen gestor público”, aseguró entonces.