13 nov 2018 | Actualizado: 19:10

El IB-Salud comienza a cobrar la nueva tarjeta sanitaria

Por el momento los usuarios disponen de una provisional

Lunes, 02 de enero de 2012, a las 16:49

Juan José Bestard, gerente del IB-Salud.

Redacción. Mallorca
Los diez euros que costará para cada usuario la nueva tarjeta sanitaria inteligente se han empezado a cobrar este lunes, si bien la tarjeta definitiva se expedirá a partir de mayo, por lo que entre este periodo se entregará una provisional.

El Servicio de Salud balear ha informado de que este nuevo sistema permitirá luchar contra el fraude y acceder de manera rápida y segura al historial clínico de la persona titular. Además, recordó que la tarjeta incluirá un chip de seguridad, una banda magnética y una fotografía de la persona titular. De esta manera, se facilita la identificación, se asegura que el uso de la tarjeta sea personal e intransferible y se evita posibles fraudes, como que varios usuarios empleen la misma tarjeta.

Además, el chip de identificación por radiofrecuencia permite acceder de manera segura, rápida y actualizada a la información clínica electrónica de la persona titular en cualquier lugar donde se disponga de un lector, siempre con su consentimiento o de quien actúe legalmente en su nombre, de acuerdo con la legislación vigente sobre la protección de datos.

Los ciudadanos de las islas deben solicitar la expedición o la renovación de la nueva tarjeta dirigiéndose a los diferentes centros de salud. Además, las personas que tengan una tarjeta con una vigencia posterior al 31 de diciembre de 2012 y que la renueven durante este año se beneficiarán de una reducción del 50 por ciento de la cuota y tendrán que pagar cinco euros.

La persona titular recibirá una tarjeta sanitaria provisional mientras se tramita la tarjeta inteligente definitiva, que se expedirá a partir del mes de mayo. Finalmente, el IB-Salud ha destacado que consignar datos falsos a la tarjeta sanitaria o hacer cualquier otro uso indebido o fraudulento implicará que se revoque. El personal sanitario exigirá a los usuarios que presenten la tarjeta y, en el caso de que detecten algún uso incorrecto, lo notificarán a los órganos competentes.