13 nov 2018 | Actualizado: 18:50

El Hospital Virtual Valdecilla celebra un curso de formación en ecoendoscopia

La Unidad de Endoscopia Digestiva realiza cada año cerca de 12.000 de estas técnicas, de las cuales alrededor de 400 son ecoendoscopia

Viernes, 21 de junio de 2013, a las 15:43

Redacción. Santander
El Hospital Virtual Valdecilla ha celebrado un pionero curso de formación en ecoendoscopia que ha reunido a un importante número de gastroenterólogos de toda España.

Ignacio del Moral, director del Hospital Virtual.

La ecoendoscopia, también llamada ultrasonografía endoscópica (USE), es un sistema que combina la visión directa a través de la cámara del endoscopio con la información que proporciona una sonda de ultrasonidos, igualmente incorporada al tubo de endoscopia, según ha informado el Gobierno de Cantabria en nota de prensa.

Los avances que ha experimentado en los últimos años esta técnica están permitiendo realizar cada vez más intervenciones de patologías del aparato digestivo sin necesidad de recurrir a la cirugía convencional con ingreso hospitalario. Entre las ventajas de la ecoendoscopia se incluyen una menor agresividad para el paciente y una reducción de la estancia hospitalaria.

Actualmente, el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla realiza todas las técnicas endoscópicas terapéuticas consolidadas en la práctica asistencial. Cada año, la Unidad de Endoscopia Digestiva de Valdecilla lleva a cabo cerca de 12.000 endoscopias, de las cuales unas 400 son ecoendoscopia.

El curso, organizado por los doctores Álvaro Terán y Joaquín de la Peña, de la Unidad de Endoscopia Digestiva de Valdecilla, ha estado dirigido por el doctor Pérez Miranda, jefe del Servicio de Digestivo del Hospital Río Hortega de Valladolid y uno de los referentes a nivel mundial en el uso de la endoscopia.

También ha contado con la participación de los doctores Joan Gornals y Juan Vila, médicos de referencia nacional, que han descrito a los asistentes nuevas vías de acceso al aparato digestivo con el ecoendoscopio como es el caso del tubo de endoscopia con un ecógrafo incorporado en el extremo.

De esta forma, este curso ha servido para formar a los asistentes tanto en técnicas de exploración como en las de punción y en todos los aspectos de el intervencionismo.

Futuro de la ecoendoscopia

El futuro de la ecoendoscopia apunta a la posibilidad de realizar tratamientos con una mínima molestia para los enfermos. Esta práctica resulta menos invasiva que las técnicas quirúrgicas convencionales ya que se realiza introduciendo un tubo con una cámara a través de la boca.

Los tratamientos de este tipo están ganando cierto terreno en la cirugía debido a la reducción de las complicaciones obtenida con el perfeccionamiento de los procedimientos.

Hasta hace pocos años, este sistema se utilizaba esencialmente con fines diagnósticos, aunque en la última década ha tenido un gran desarrollo, gracias a nuevos conocimientos y a un equipamiento más sofisticado.

Actualmente, un endoscopista puede extraer muestras y realizar acciones terapéuticas como el drenaje de colecciones (bolsas de líquido parecidas a quistes) sin necesidad de recurrir a la cirugía convencional.

Drenaje endoscópico

Una de las técnicas que más han revolucionado la especialidad en los últimos años y que se han tratado en el curso celebrado en el Hospital Virtual Valdecilla es el drenaje endoscópico de colecciones.

Esta técnica se aplica sobre todo a colecciones pancreáticas pero también del hígado, el bazo, la vesícula biliar, pélvicas y torácicas. Además, se puede realizar desde cualquier órgano al que pueda llegar el endoscopio, como pueden ser el esófago, el estómago, los intestinos o incluso el recto, es decir, mediante orificios naturales. Estas técnicas obtienen un 90% de éxito en casos bien identificados.

El drenaje endoscópico de colecciones ha consolidado un gran avance gracias a la evolución de las prótesis utilizadas y otros aparatos específicos para llevar a cabo drenajes transmural.

En este sentido, la sustitución de la prótesis de tipo cilíndrica por una en forma de diábolo ha facilitado el proceso de drenaje. Una vez drenado el quiste, al cabo de un mes y medio, se puede extraer la prótesis. Las recurrencias debido a este procedimiento son excepcionales.