Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:00

El Ramón y Cajal se suma a la red Aula Respira de la Separ

El objetivo prioritario es ayudar al paciente a vivir con su enfermedad mediante la adaptación de sus hábitos de vida

Jueves, 17 de noviembre de 2011, a las 18:12
Á.Blanco / Imagen: Pablo Eguizábal y Adrián Conde. Madrid
En el marco del Día Mundial de la EPOC, el Hospital Universitario Ramón y Cajal manifiesta su compromiso con estos pacientes y se suma a la red de tratamiento integral de los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas mediante la inauguración de su Aula Respira. Esta iniciativa , impulsada por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) es, como explica  el director gerente del centro, Javier Maldonado, "un punto de encuentro entre profesionales, pacientes y familiares”.

Pacientes y profesionales celebran la inauguración del Aula Respira del Hospiral Ramón y Cajal.

Y es que aunque los avances terapéuticos en este campo han sido muchos, el representante de pacientes de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, Salvador Díaz Lobato, recuerda que la EPOC es una enfermedad “crónica que puede evolucionar y generar graves complicaciones si no se toman medidas”.

Antonio Sueiro Bendito, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Ramón y Cajal durante la inauguración del Aula Respira.

En este sentido, el Hospital Ramón y Cajal apuesta por ayudar a los pacientes a vivir con su enfermedad y a adaptar sus hábitos de vida. Se sabe, por ejemplo, que la actividad física es la medida no farmacológica más eficaz para ralentizar el avance de la enfermedad. “Es un puente de comunicación con los pacientes”, comenta el jefe de Servicio de Neumología, Antonio Sueiro Bendito, que insiste en que a través de esta vía “se pude influir de forma significativa para mejorar su calidad de vida y cambiar hábitos”.

Consciente de que es “difícil” que los pacientes cambien hábitos ya arraigados Sueiro cree que “siempre es posible” y que ésta es la parte del tratamiento integral “más deficitaria”. El abordaje terapéutico es imprescindible, pero en una enfermedad crónica como ésta “un perfecto tratamiento integral necesita mejorar esa otra parte”.