Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 19:00
Martes, 15 de octubre de 2013, a las 15:53

Redacción. Santander
La vicepresidenta y consejera de Sanidad y Servicios Sociales, María José Sáenz de Buruaga, ha afirmado que el Gobierno de Cantabria continúa llevando la iniciativa y trabajando para restablecer el flujo de pacientes entre los sistemas sanitarios de Cantabria y el País Vasco y recuperar el equilibrio anterior al año 2011 y con ese fin retomará los contactos con el Gobierno vecino.

Sáenz de Buruaga y César Barco.

Así se lo ha comunicado al concejal de Sanidad de Castro Urdiales, César Barco, al que ha recibido en su despacho y al que ha asegurado que el Gobierno de Cantabria mantiene el compromiso adquirido con los castreños y el objetivo de alcanzar un acuerdo con el Ejecutivo vasco para regularizar y garantizar la atención sanitaria recíproca en beneficio de los ciudadanos de ambas comunidades.

Sáenz de Buruaga ha asegurado que, desde que en febrero de 2012 se reunió con su homólogo vasco, Rafael Bengoa, el Gobierno de Cantabria no ha dejado de trabajar con el fin de “revertir la injusta situación generada por el anterior equipo de gobierno, que puso fin a la derivación de pacientes de Castro Urdiales a centros sanitarios del País Vasco”.

La consejera ha trasladado al concejal castreño la evolución del flujo de usuarios desde que en enero de 2011 se interrumpió la derivación de pacientes, fundamentalmente de Castro Urdiales, al Hospital de Cruces y al Ambulatorio del Doctor Areilza de Basurto.

Mientras las derivaciones de pacientes cántabros a la comunidad vecina se han reducido de 4.400 en 2010 a 827 en 2012, el número de ciudadanos con tarjeta sanitaria en el  País Vasco que son atendidos en Cantabria se mantiene, la mayoría de ellos en Atención Primaria, en torno a 40.000 en el año 2012. En los hospitales se atendieron 5.300 urgencias, unas 2.300 consultas y 414 ingresos.

En este sentido, el Fondo de Garantía Asistencial (FOGA), creado a iniciativa del Consejo Interterritorial de Salud para garantizar la asistencia sanitaria a pacientes de zonas limítrofes o desplazados temporales, supone un mecanismo de compensación económica en el caso de que se produzcan desequilibrios en el flujo de pacientes entre comunidades y sitúa a Cantabria, según la consejera de Sanidad, “en una situación ventajosa a la hora de firmar convenios” con el País Vasco.

La vicepresidenta ha explicado que el FOGA, en cuya estructura y funcionamiento han venido trabajando durante este año el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas, entrará en funcionamiento gradualmente y afectará primero a la prestación farmacéutica y la Atención Primaria, precisamente donde se concentra el mayor volumen de gasto en relación con la asistencia a los pacientes procedentes del País Vasco.

La consejera considera, por tanto, que es ahora cuando se dan las condiciones necesarias y propicias para reiniciar los contactos con el Gobierno vasco y seguir trabajando conjuntamente para llegar a un acuerdo que restablezca el equilibrio en las derivaciones de pacientes entre ambas comunidades, y ha asegurado que lo hará “de la mano del Ayuntamiento de Castro Urdiales”.