Con una reducción del 27 por ciento en los últimos cuatro años



11 abr. 2014 13:14H
SE LEE EN 4 minutos
Redacción. Málaga
El gasto  farmacéutico  por  recetas  se  sitúa  por  debajo de los índices de la media europea, habiendo experimentado una  reducción del  27 por ciento en los últimos cuatro años, situándose este indicador en niveles similares a 2003. De hecho, en 2013 el gasto por recetas supuso el 14,5 por ciento del gasto sanitario público total y el 0,9 por ciento del PIB, cifras que nos sitúan por debajo de las que se exige por la Troika a los países intervenidos.

Juan José Sánchez.

El Colegio  de  Médicos  de  Málaga  (Commálaga),  el  Departamento  de Farmacoeconomía  de  la  Universidad  de  Málaga  (UMA)  y  la  Asociación  Nacional Empresarial  de  la  Industria  Farmacéutica  (Farmaindustria)  consideran  que  el  gasto farmacéutico público está controlado e incluso con indicadores que se sitúan muy por debajo de la media de los países de nuestro entorno.

Así se puso de manifiesto en la Mesa de Farmacoeconomía y microgestión celebrada en el  Commálaga, a la que asistieron el presidente del Colegio de Médicos, Juan José Sánchez, el coordinador de Áreas  Profesionales del Commálaga, Juan José Bretón, Nuria García Agua, de la Cátedra de Economía de la Salud y Uso Racional del Medicamento de la UMA, el director de relaciones  institucionales  con  las comunidades autónomas y  Sociedades Científicas  de  Farmaindustria, José Ramón  Luis-Yagüe, el presidente de la Asociación Andaluza de Derecho Sanitario, Eduardo  Martín,  y Aurora Puche, Secretaría Técnica del Departamento de Profesionalismo del Commálaga.

García Agua declara por su parte que es una realidad que el gasto farmacéutico ha disminuido considerablemente en estos últimos años, puesto que son abundantes las  medidas  que  al  respecto  se  están  tomando,  y  considera  que  la  política  en  esta materia  no  se  puede  centrar  en  estas  medidas  exclusivamente  economicistas, olvidando  los  resultados  en  salud,  pues  a  la larga será contraproducente. “Se  está  haciendo gran esfuerzo  en  las  medidas  de  control  de  gasto  y  se  están olvidando  temas  tan  importante  como  cuestiones de adherencia y correcto cumplimiento de los tratamientos. Si se trabaja en estos aspectos también se puede ahorrar costes”, reseña.

Por su parte, el director de relaciones institucionales con las comunidades autónomas  y  Sociedades Científicas de Farmaindustria, José  Ramón  Luis-Yagüe,  afirma que “cuando  una Administración limita el acceso a una prestación farmacéutica, limita el derecho a la protección de la salud  del  ciudadano”. “La  principal preocupación deben ser los resultados en salud y no el gasto farmacéutico, que está controlado”, sentencia.

La secretaria técnica del Departamento de Profesionalismo del Commálaga, Aurora Puche, ha puesto sobre  la  mesa la situación que está siendo comunicada al colegio por médicos que trabajan para algunas compañías de seguros privados y atienden a pacientes de Muface, Mugeju e Isfas. "Estos médicos están siendo condicionados a prescribir determinados medicamentos que han sido incluidos en un listado elaborado por las compañías, como medicamentos que cumplen con los objetivos, frente a otros que consideran que no computan para los objetivos marcados", asegura. Desde el Commálaga se está valorando jurídica y deontológicamente esta situación a  fin de proteger tanto la libertad de prescripción de sus colegiados como el derecho de los pacientes.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.