Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 15:35

El día 14, última oportunidad de médicos y Ministerio para negociar sobre RRHH

El Foro de la Profesión quiere consensuar las bases hacia el estatuto jurídico propio

Martes, 07 de mayo de 2013, a las 13:57

María Márquez. Madrid
Cuenta atrás para el consenso del Foro de la Profesión Médica y el Ministerio de Sanidad en recursos humanos, gestión clínica y pacto sanitario. El primer ámbito ha sido el más controvertido en estos tres meses de trabajo que los médicos querrían haber finiquitado antes. El estatuto jurídico del médico es, tal y como ya anunció el portavoz del Foro Francisco Miralles, condición sine qua non para que el día 14 de mayo, médicos y autoridades ministeriales se despidan con un apretón de manos.

De izquierda a derecha: Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC; Javier Castrodeza, director general de Ordenación Profesional;
y Francisco Miralles, secretario general de CESM.

Es un secreto a voces que los facultativos buscan, en estos momentos de notable conflictividad laboral en todo el país, un estatuto jurídico propio, que además es un pilar reivindicativo histórico de la acción de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). Fuentes presentes en estos grupos de trabajo aseguran que si bien el grupo sobre gestión clínica no ha tenido problemas para alcanzar un alto grado de consenso (el diálogo ya ha culminado), no ha sido así en el caso del pacto sanitario (se siguen intercambiando opiniones vía correo electrónico) ni en el de recursos humanos. Y dentro de este, el marco legal propio para el médico ha causado un especial recelo en los representantes ministeriales, Javier Castrodeza, director general de Ordenación Profesional; Agustín Rivero, directo de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, y Julio Sánchez Fierro, vicepresidente del Consejo Asesor de Sanidad. Sin embargo, las citadas fuentes apuntan que a estas alturas la distancia dialéctica no es tan grande como hace semanas, y no descartan que el Ministerio dé su brazo a torcer, al menos en los puntos esenciales de esa reivindicación legal.