Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05

El equipo médico del Hospital Santa Clotilde hace 54 intervenciones en Tindouf

Los recientes secuestros llevan a un Incremento en las medidas de seguridad en los campamentos de refugiados saharauis

Martes, 24 de abril de 2012, a las 17:25

Redacción. Santander
Más de medio centenar de intervenciones quirúrgicas (en total 54) realizó el equipo médico del Hospital Santa Clotilde en la última expedición quirúrgica realizada a los campamentos de refugiados del Sahara Occidental en Tindouf.

El equipo médico desplazado a Tindouf.

La situación que se encontró el equipo de cinco profesionales con el doctor Fernando de la Torre a la cabeza, obligó a variar los planes iniciales. De este modo, a las intervenciones previstas de vesícula, en torno a una treintena, se le añadieron, dada la gravedad que se encontraron en muchos pacientes, las realizadas a niños de corta edad y también a adultos con diferentes patologías, como tiroides o hernias.

En esta ocasión, la base de operaciones no fue el Hospital de Rabuni, en la denominada zona de Protocolo, sino que se planteó por parte de las autoridades saharauis la opción de realizar las intervenciones quirúrgicas en el Hospital militar Buel-la Almed Zein, situado a quince kilómetros en plenas dunas del desierto.

 La mejor dotación en medios facilitó la labor del equipo médico cántabro formado, además de por el doctor De la Torre, por el presidente del Colegio de Médicos y anestesista en el Hospital Sierrallana Tomás Cobo, las  enfermeras del Hospital Santa Clotilde, María Luisa Merino y Esther Salió, además del médico internista Rubén Cebrecos. 

A pesar del resultado “muy satisfactorio y valorado por las propias autoridades saharauis del Ministerio de Sanidad”, según ha reconocido Fernando de la Torre, la situación que han encontrado en esta última expedición ha sido muy diferente a las anteriores que viene realizando este doctor desde el año 95.

“Se han notado muchos cambios desde la última vez (octubre 2011), sin duda propiciados por el hecho del secuestro a los cooperantes españoles, por lo que se nota mucho más la vigilancia y la seguridad, siendo escoltados en todo momento por el ejército argelino, además del toque de queda impuesto desde las siete de la tarde”.

A esta situación relatada por el responsable del equipo, hay que añadir la sensación de “miedo entre la población a que se pueda facilitar armas entre una juventud desencantada y que pueda ser un posible germen de terrorismo, aunque en ningún momento hubo el más mínimo problema para desarrollar la labor”.

Con respecto al futuro, el doctor De la Torre tiene clara su intención, como la del resto del equipo, de volver a los campamentos saharahuis, a pesar de que el número de comisiones médicas procedentes de España se hayan reducido,  a causa de la falta de financiación, en cerca de un 30 por ciento en el último año, por lo que fija el horizonte de una próxima expedición  en el último trimestre de 2012.