17 nov 2018 | Actualizado: 16:10
Martes, 11 de enero de 2011, a las 18:23

Redacción. Las Palmas de Gran Canaria
El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín ha puesto en marcha uno de los avances más significativos en cardiología intervencionista de los últimos años mediante el implante de prótesis valvulares aórticas percutáneas, del que se han beneficiado ya 19 pacientes.

Imagen tomada durante una de las intervenciones.

El tratamiento con implante de una prótesis valvular por medio de un cateterismo es una alternativa a la cirugía cardiaca tradicional, y que se impone día a día dada la rapidez del procedimiento y el menor número de complicaciones al ser una técnica percutánea, es decir, que únicamente requiere la punción de la arteria femoral en la ingle.

El servicio de cardiología hemodinámica es pionero en Canarias en la puesta en marcha de esta técnica, que hasta ahora sólo se lleva a cabo en una decena de centros hospitalarios españoles. Se realiza a pacientes que padecen una obstrucción de su válvula aórtica (estenosis aórtica) mediante el implante de una prótesis valvular transportada por un catéter.

En este sentido, la obstrucción valvular aórtica o estenosis aórtica es una enfermedad degenerativa, consecuencia de la calcificación de la válvula y cuyos síntomas aparecen en general por encima de los 75 años de edad.

Por su parte, el interés adicional de esta técnica es que la edad del paciente no es un factor limitante para su tratamiento, como sí ocurre con la cirugía tradicional. En la actualidad, este centro hospitalario opera al año a unos 30 pacientes con esta dolencia mediante cirugía tradicional, si bien no todos los pacientes son candidatos al tratamiento con catéter.

Aunque la técnica de implantación de estas prótesis es compleja y se requiere una gran pericia, los resultados alcanzados son cada día mejores y muy prometedores. En concreto, la técnica consiste en montar la válvula en el catéter transportador y, una vez situado el catéter en el lugar del implante, liberarla en posición idónea al objeto de que se resuelva el problema de la obstrucción.

Finalmente, la mayor parte de las intervenciones por problemas valvulares cardiacos se llevan a cabo en personas con edades avanzadas. En muchos casos la gravedad de sus lesiones y las comorbilidades que presentan son causa más que justificada para no recomendar su intervención por medio de los abordajes quirúrgicos clásicos.