Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

El debate sobre información al paciente de fármacos de prescripción vuelve a Europa

Madrid, en representación de las Autonomías, da seguimiento a la futura directiva de evaluación de tecnologías

Martes, 05 de abril de 2011, a las 23:44

Félix Espoz. Madrid
Madrid, como representación de las comunidades autónomas este primer semestre de presidencia húngara en la Unión Europea, ha participado en Bruselas en la constitución del Grupo de Trabajo de Sanidad del Comité de las Regiones y en la primera reunión del Grupo de Trabajo de Farmacia (bajo esta presidencia) en el que se han abordado temas como la información directa al paciente de fármacos de prescripción o la futura directiva de evaluación de tecnologías.

La viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras, Belén Prado, y el director general de Asuntos Europeos y Cooperación con el Estado de la Comunidad de Madrid, Antonio González.

Belén Prado, viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha apoyado en el primero de los grupos la propuesta de la Comunidad Valenciana de que ocupara una de las dos vicepresidencias el secretario de Relaciones con el Estado y con la Unión Europea de la Generalitat de Valencia, Rafael Ripoll.

Para Prado, la importancia de este recién creado grupo, está en los temas que abordará: la administración electrónica en Salud, la potenciación de la investigación y las mejoras en la prevención y fomento de la salud, sobretodo en envejecimiento activo, una línea que ha comenzado a desarrollar la Comisión Europea.

En la reunión de trabajo del Grupo de Farmacia el tema principal tratado fue el de la información directa al paciente de fármacos de prescripción, una directiva que ya ha sido rechazada anteriormente, pero hay una posición clara del Consejo de la Unión Europea y un interés decidido de la presidencia húngara.

“Es una cuestión incipiente en la que ni las regiones ni los Estados miembro conocen cuál será la propuesta de la presidencia, pero sí hubo un debate sobre la importancia de la transparencia, por supuesto de la mayor información al ciudadano, pero también que se establezcan los recursos para que esta información llegue”, afirma Prado.

También se hizo referencia a la necesidad de volver a someter a votación en el Parlamento Europeo la Directiva de Falsificación (por un error no se voto el texto final) y sobre la publicación de una fe de errores en la Directiva de Farmacovigilancia.

Por último, según comenta Prado, se trató la futura directiva de evaluación de tecnologías, que establecerá una regulación sobre estos temas. Hay un periodo de tres meses para aportaciones de los Estados Miembro. Estos ya han pedido que esta directiva no sobre-regule, creando problemas a las empresas europeas y no se traslade en una mejora de la seguridad o el conocimiento de los ciudadanos.