13 nov 2018 | Actualizado: 18:50

El Consejo de Farmacéuticos lanza una línea de préstamos blandos para financiar al sector

Ofrecerá hasta 30.000 euros para aquellos que acometan inversiones o necesiten circulante

Martes, 16 de diciembre de 2014, a las 17:45
Redacción. Valladolid
El Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl) e Iberaval agilizarán la financiación del sector con ‘Farmaval’, una línea específica que, a modo de préstamo blando, permitirá a los propietarios de oficinas de farmacia disponer de hasta 30.000 euros para inversión o circulante, a devolver en un plazo máximo de cinco años.

Jesús Aguilar.

Así lo establece el convenio sellado, en Valladolid, por el director general de Iberaval, Pedro Pisonero Pérez, y el presidente de Concyl, Jesús Aguilar. Este acuerdo anual, que podrá prorrogarse por años naturales, servirá para apoyar a las más de 1.650 farmacias operativas en las nueve provincias de Castilla y León. De ellas, en palabras del presidente de Concyl, una de cada seis se encuentra con problemas de liquidez, la mayor parte de las cuales se sitúan en el medio rural.

El presidente de Concyl, Jesús Aguilar, ha remarcado que la fórmula ideada permitirá hacer frente a la inversión derivada de la implantación de la receta electrónica y constituye “un salvavidas para las farmacias castellano y leonesas” que, según ha argumentado, “son las que están en una situación económica más comprometida de todo el país”.

‘Farmaval’, que persigue dar respaldo a los promotores de negocios de nueva creación, pero también a quienes buscan relanzar su establecimiento, pone el foco en la amplia red de oficinas de farmacia existente en los pueblos de la comunidad.

De manera que el objetivo fundamental del convenio sellado es respaldar proyectos emprendedores, siempre que resulten viables, con hasta el cien por cien de la financiación requerida, según informan fuentes de Iberaval, según informa el Concyl. El acuerdo suscrito entre Iberaval y Concyl convierte a esta última institución en nuevo socio protector de la sociedad de garantía recíproca, de manera que pasa a formar parte de su accionariado.