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El Cibican opta por el uso de células madre en la investigación de las enfermedades raras

Permitiría progresos en el alzheimer, parkinson o enfermedades neurodegenerativas

jue 09 octubre 2014. 16.32H
Redacción. Santa Cruz de Tenerife
Eduardo Salido, investigador del Centro de Investigaciones Biomédicas de Canarias (Cibican) de la Universidad de La Laguna, ha explicado que el uso de las células madre ha permitido tener en laboratorio modelos de enfermedades infrecuentes, raras o únicas, y sostiene que el uso de este tipo de células posibilita avanzar en la investigación de estas patologías.

Eduardo Salido, investigador del Cibican.

Con este material biológico, explica Salido, “podemos obtener de una manera sencilla células de un paciente con esa patología (por ejemplo de su piel) y convertirlas en células madre con las características genética de la enfermedad, lo que nos permite hacer estudios muchos más cercanos a la realidad".

Unas técnicas, ha señalado el investigador, que se están realizando en algunos estudios vinculados al proyecto Imbrain de Cibican en la Universidad de La Laguna, qué será objeto de reflexión en el seno de la Conferencia Internacional sobre Células Madre e Inmunidad (que se celebrará a finales de octubre en Tenerife).

La ventaja que tienen estos modelos realizados con células madre, advierte Salido, es que al ser más realistas con el desarrollo de la enfermedad, permitirán llegar a posibles abordajes terapéuticos de una manera más rápida y segura, aunque la investigación hasta llegar a soluciones reales con garantías es larga y que no deben darse falsas expectativas a los enfermos: "Lo del uso terapéutico de células madre para algunas patologías es un objetivo alcanzable pero más a largo plazo", ha destacado en científico.

En esta línea, el director de Cibican, Rafael Alonso, ha resaltado que gracias a las células madre se han logrado tener en los laboratorios lo que se denominan líneas celulares de enfermedades importantes como linfomas, cáncer, diabetes, etcétera", y ha añadido, “la diferencia está en que estas líneas celulares que luego podemos manipular y trabajar en el laboratorio provienen de enfermos, lo que las convierten en más pegadas a la realidad y permiten ser más precisos en las investigaciones".

“Antes eran modelos imperfectos porque se usaban las líneas celulares que existían en los laboratorios que no eran tan reales", ha declarado Alonso, pero “con esta fórmula se avanza especialmente en algunas patologías como alzheimer, parkinson o enfermedades neurodegenerativas”.