Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Lunes, 08 de octubre de 2012, a las 10:44

12º Encuentro Global de Neumología
Jubilación en Medicina
Posturas enfrentadas marcan la relación entre médicos y administración en materia de jubilaciones
 Aun así, las autoridades madrileñas están dispuestas a escuchar propuestas sobre esta cuestión

Eduardo Ortega Socorro / Imagen: Diego S. Villasante y Adrián Conde. Salamanca
Los médicos también viven con preocupación los cambios por los que pasa el Estado del Bienestar. El aumento de la edad de la jubilación (de 65 a 67 años) ha recrudecido el debate entre galenos y administración sobre la edad de retirada del frente: mientras que los facultativos quieren conservar su derecho a decidir el momento de su retirada (siempre y cuando conserven las facultades físicas que les permiten ejercer), manteniendo la posibilidad de poder hacerlo a los 65, la administración insiste en que necesita manejar de forma más razonable un personal sanitario que está sobredimensionado, aunque al menos la madrileña está abierta a propuestas por parte de los facultativos.Y en el fondo de la discusión, la falta de un criterio único para todo el Sistema Nacional de Salud para abordar esta cuestión.

Miguel Perpiñá, del Servicio de Neumología del Hospital La Fe, de Valencia; Félix del Campo Matías, del Servicio de Neumología del Hospital Río Hortega, de Valladolid, y Armando Resino, director general de Recursos Humanos de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Estas son las principales conclusiones del debate Jubilación en Medicina, que se ha celebrado el pasado viernes en el marco del 12º Encuentro Global de Neumología, organizado por Sanitaria 2000 en Salamanca. Uno de sus participantes, Miguel Perpiñá, del Servicio de Neumología del Hospital de la Fe, de Valencia, advierte de que “nadie puede exigirle a un colectivo como el médico que corra una maratón sin saber la meta y el objetivo, sin tener ni siquiera una esponjita para refrescarse por el camno”. Indica que la edad de 65 años se debe mantener como el límite para que un galeno se plantee la retirada. “Quiero tener al menos la posibilidad de ser yo quien elija”, dice. Además, considera que “el relevo generacional es necesario. Supone un recambio que impide el bloqueo del sistema. Es un mecanismo regulador natural del empleo de médicos”.

Con todo, entiende que haya compañeros que quieran seguir más allá, y que “tiene que haber incentivos para la prolongación por edad. El problema son los incentivos. Un 2 por ciento es muy poco por seguir. De hecho, en algunos países se paga un 7 por ciento”.

Armando Resino expone sus impresiones sobre una de las claves de la cuestión de las jubilaciones de los médicos.

Armando Resino , director general de Recursos Humanos de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, replica que el asunto es “complicado y complejo, y que ahora mismo está condicionado por la situación económica”, y añade que el Estado de Derecho lo que garantiza es “la jubilación, no una edad para jubilarse”.

Sin embargo, asegura que a la hora de abordar cambios, la Comunidad de Madrid está abierta a propuestas y es flexible respecto a las soluciones que se puedan aportar por parte de los efectivos médicos. "Siempre hemos trabajado y escuchado a nuestro cuerpo" de galenos, dice.

Ello no quita que advierta de otra cuestión: “Ustedes saben que las plantillas están sobredimensionadas”, dice al auditorio. Añade que el Sistema Nacional de Salud ha de adaptarse a un contexto económico que ya no soporta esta situación y llama a la necesidad de reformar algunos pactos alcanzados con los médicos respecto a las guardias, que “datan de 1993”.

Problema financiero inesperado

Indica que en todo caso la mayor esperanza de vida es la responsable de “que haya que retocar las pensiones, dado que se produce un problema económico inesperado”. Y apunta que “a lo mejor es necesaria una vida más activa, que significaría más dinero en el Estado, pero por qué no también más retribución en la jubilación”.

La clave en el caso del profesional médico, considera, se encuentra en que al jubilarse los facultativos pierden capacidad económica, de ahí el retraso en las jubilaciones que caracteriza a estos profesionales. “El problema no es otro sino el de la pérdida de capacidad adquisitiva”, declara. Además, considera que la “falta de homogeneidad” que hay en la cuestión de las jubilaciones de galenos, cuyas condiciones dependen de cada región, es uno de los problemas a afrontar.

Félix del Campo Matías, del Servicio de Neumología del Hospital Río Hortega, de Valladolid; José María Pino García, presidente de Sanitaria 2000, y Armando Resino, director general de Recursos Humanos de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. A continuación, Tomás Chivato, decano de Medicina de la Universidad CEU San Pablo; Juan Antonio Vargas, decano de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y Luis Callol Sánchez, profesor de Neumología de la Universidad Complutense de Madrid.

De izquierda a derecha: José Miguel Rodríguez, director de Relaciones Institucionales de Separ; Victoria Ayala, directora médica de Oximesa Praxair; Antonio Burgueño, director de Hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid; Pilar de Lucas; presidenta de Separ; Esteban Pérez, jefe clínico de Neumología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid; Piedad Navarro, directora comercial y de Relaciones Institucionales de Vitalaire, y Germán Peces Barba, presidente de Neumomadrid.

En la primera imagen, Rodolfo Álvarez-Sala, responsable de Neumología del Hospital de la Paz, en Madrid, y Germán García, jefe de Neumología del Hospital de Mérida. A continuación, Antonio Sueiro, jefe de Neumología del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid, y José Luis de La Cruz, jefe de Neumología del Hospital Carlos Haya de Málaga.

En la primera imagen, David Ruiz y Josep María Pérez, ambos responsables de zona de Covidien. A continuación, Víctor González, responsable de las zonas de Zamora y Salamanca en Gasmedi, y Pablo Crespo, responsable del departamento legal de Fenin.