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El 60% de los menores ha bebido alcohol en el último mes

En España, la edad media de inicio en el consumo de alcohol se sitúa en los 13,7 años

Miércoles, 10 de octubre de 2012, a las 23:42

María José Puertas / Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
El 60 por ciento de los menores de edad han bebido alcohol en el último mes y de ellos, el 50 por ciento se ha emborrachado al menos una vez según el estudio 'Juventud y Alcohol', elaborado por la Fundación Pfizer, y que ha entrevistado a 750 jóvenes de entre 12 y 18 años, 750 padres y madres y a 175 docentes de la ESO y de Bachillerato.

Elvira Sanz, Francisco de Asís Babín y Pedro Núñez Morgades, exdefensor del menor de la Comunidad de Madrid.

Además, el estudio sitúa la edad media de inicio en el consumo de alcohol a los 13,7 años, lo que implica que hay niños que empiezan antes. Según Francisco de Asís Babín, delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, “si hoy en día hay una droga que nos preocupa desde la perspectiva del consumo, es el alcohol, pues es la única que no ha descendido en su ingesta. Afortunadamente, de tres años a esta parte hemos visto un descenso importante de sustancias como la cocaína o el cannabis, y sin embargo, el consumo de alcohol, sobre todo entre los menores de edad y los adolescentes, sigue creciendo año tras año”.

Francisco de Asís Babín no considera normal los datos.

“No podemos considerar normal que cuando les preguntamos por la percepción de riesgo, sólo el 25 por ciento digan que entraña riesgo consumir cinco o más copas en una misma ocasión; no podemos considerar normal que en la Comunidad de Madrid, casi el 20 por ciento de los adolescentes de 15 y 16 años hayan ido en un coche conducido por una persona bajo los efectos del alcohol”, ha señalado.

Según Babín, “trasformar una realidad tan intensa como la que comporta el consumo de alcohol no puede ser tarea de unos pocos. Las familias tienen mucho que ver a la hora de establecer límites y normas para manejar este tipo de situaciones, pero tampoco lo pueden hacer solos si la accesibilidad al alcohol es amplia”. Y ha apuntado que “la industria debe responsabilizarse de que el alcohol no llegue a los menores así como todo el tejido económico y social que en último término lo pone a disposición de quienes no deberían consumirlo”. En la encuesta se refleja que el 39,4 por ciento de los adolescentes lo compra en grandes superficies.

El estudio ‘Juventud y Alcohol’ muestra que la primera vez que los adolescentes toman esta droga lo hace en un 56,1 por ciento con amigos y en un 41,3 con los padres, lo que indica una clara permisividad social. Además, se ha comprobado que lo que creen padres y profesores con respecto al consumo de sus hijos o alumnos no está en sintonía con la realidad adolescente. El 92,1 por ciento de los jóvenes de 16 a 18 años ha consumido alcohol al menos una vez en su vida. Los padres creen que sólo el 70 por ciento y que empezaron a los 15 años, cuando la media indica que es a los 13,7. El 58,8 por ciento de los adolescentes nunca hace botellón pero los padres piensan que lo evita el 81,1 por ciento y sin embargo, los profesores consideran en un 93,8 por ciento que el botellón está muy extendido entre los jóvenes, de hecho, el 20 por ciento ha presenciado al menos un episodio de embriaguez entre sus alumnos durante el horario escolar.

“Se desprende una preocupante falta de comunicación entre padres e hijos, entre padres y profesores y entre alumnos y profesores. No podemos banalizar el consumo. Más allá de los casos de falta de rendimiento escolar y laboral y sus repercusiones en el corto y largo plazo en la salud, nos encontramos con una preocupante relación entre alcohol y conducción. Los accidentes de tráfico son la primera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años”, ha afirmado Elvira Sanz, presidenta de la Fundación Pfizer.

Y ha añadido que “el alcohol es un tóxico sin paliativos. Afecta a numerosos órganos y sistemas. Se han descrito más de sesenta enfermedades de tipo hepático, pancreático, cardiovascular, neurológico, óseo asociadas a un consumo excesivo de alcohol y cuanto menor sea la edad a la que se empieza a consumir, mayor es la probabilidad de sufrir dependencia. Además, existe un patrón de consumo en atracón que es el que resulta el más lesivo. Y sin embargo, sólo uno de cada cuatro jóvenes considera dejar de beber o disminuir la ingesta. Aun perduran falsas creencias como que beber solo los fines de semana no produce daño al organismo. El abordaje, por tanto, requiere una estrategia multidisciplinar que incluya prevención, diagnóstico y tratamiento”.