Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05

El 51% de enfermeras percibe el deterioro de la asistencia

La reducción de plantillas hospitalarias pasa factura en el estrés de 8 de cada 10 trabajadores

Jueves, 04 de octubre de 2012, a las 13:31
María Márquez. Madrid
El Sindicato de Enfermería Satse ha confirmado, con una encuesta respondida por 1.173 profesionales, la percepción y las quejas que las enfermeras están trasladando a las sedes sindicales desde hace dos años. A través de un estudio sobre síntomas de estrés de estos profesionales, han constatado que 8 de cada 10 trabajadoras sufre esta patología y más de la mitad cree que la calidad asistencial ha empeorado en los últimos meses a un nivel muy similar en todas las comunidades autónomas.

Alejandro Laguna, secretario general de Satse, y María José García, secretaria general técnica.

En la presentación de ‘Percepción de estrés en los profesionales de Enfermería de España’, María José García, secretaria general técnica de Satse, ha afirmado tener constancia de este deterioro desde 2010, si bien ha sido desde principios de este año cuando la situación se ha agravado al generalizarse los recortes no solo en recursos humanos sino también materiales. Las encuestadas son profesionales del ámbito hospitalario, con una media de entre 10 y 20 años de experiencia, que aseguran en un 82 por ciento de casos “no tener el tiempo necesario” que necesita cada uno de los pacientes ingresados, realidad que oculta una ola masiva de despidos acentuada este año. Y es que según datos ofrecidos por el sindicato, entre mayo y agosto 500 enfermeros han pasado a engrosar las listas del paro, situándose la cifra actual en 16.875 personas (en 2010 el paro afectaba a 7.598).

Por su parte, el secretario general de Satse, Alejandro Laguna, ha anunciado las acciones que el sindicato llevará a cabo a raíz de este estudio, como trasladar las conclusiones al Ministerio de Sanidad, reeditar una guía para el control del estrés, programar jornadas y cursos que asesoren a los profesionales y activar un departamento específico para seguir “exhaustivamente” la repercusión de estos índices de estrés en el colectivo.