Redacción Médica
19 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 16:20

El 20 por ciento de los inmigrantes empadronados en Cantabria no tienen tarjeta sanitaria

Este colectivo hace un uso similar de los servicios sanitarios que el resto de la población

Domingo, 10 de abril de 2011, a las 23:44

Santiago Rodríguez, director general de Salud Pública.

Redacción. Santander
La Dirección General de Salud Pública, a través del Observatorio de Salud Pública, ha elaborado un estudio sobre determinantes de la salud y acceso a servicios sanitarios de la población inmigrante en Cantabria. Según los resultados, el 20 por ciento de los inmigrantes empadronados en Cantabria no tienen tarjeta sanitaria.

Entre sus conclusiones, el estudio determina también que la población inmigrante que cuenta con tarjeta sanitaria hace un uso similar de los servicios sanitarios que el resto de la población de Cantabria. La excepción la representan los ingresos por motivos de embarazo y parto, significativamente más elevados en las mujeres inmigrantes que en las españolas.

Otros factores determinantes de su salud que pone de manifiesto el estudio son: dificultades de la población inmigrante para insertase social y laboralmente; dificultades para acceder a empleos estables y regularizados; malas condiciones laborales; trabajos precarios; escaso apoyo social y familiar; situaciones de aislamiento, y soledad. Todo ello incide sobre la salud mental de este colectivo.

Por su parte, los profesionales sanitarios revelan en este estudio las dificultades de comunicación con las que se encuentran en relación con las particularidades lingüísticas, étnicas y culturales de la diversidad de colectivos inmigrantes.

Problemas de salud

Los problemas de salud mental adquieren una dimensión importante entre las personas inmigrantes. De hecho, la depresión se convierte uno de los principales problemas de salud en esta población, percibiendo, sobre todo las mujeres inmigrantes, una deficiente atención a los factores más psicosociales de su salud.

Otros problemas de salud percibidos son: las dificultades para conocer las vacunas recibidas en la infancia, patologías bucodentales, desarreglos alimentarios, cuadros de ansiedad, maltrato y violencia de género.

De forma más minoritaria se han constatado enfermedades del aparato respiratorio, y en los últimos lugares patologías infecciosas como la tuberculosis y enfermedades de transmisión sexual.