16 nov 2018 | Actualizado: 18:20

Domínguez: “En sanidad no se ahorra nunca, se puede invertir mejor o peor”

La gerente del Sergas fue uno de los cuatro expertos que debatieron sobre la sostenibilidad del SNS

Viernes, 17 de febrero de 2012, a las 00:04
María Márquez. A Coruña
Gasto, cambio y pacto estatal han sido el denominador común de los cuatro expertos que inauguraron ayer, con un debate sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, el ciclo de conferencias puesto en marcha por la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia. La gerente del Sergas, Nieves Domínguez, resaltó la importancia de “cada euro” para exponer la nueva estrategia con la que Galicia intenta frenar el exponencial gasto sanitario. Le acompañaron el presidente de la Asociación de Directivos de la Salud, Joaquín Estévez, quien instó a un Pacto por la Sanidad con todos los agentes del sector; Albino Navarro, gerente del Servicio Extremeño de Salud, urgió consenso en el Consejo Interterritorial para despejar la sombra de “los 17 sistemas de salud”, y Antonio Burgueño, director general de Hospitales de la Comunidad de Madrid, abogó por un debate “sereno y profundo de toda la sociedad” sobre la financiación sanitaria.

Ponentes y presidentes de la mesa en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia. De izquierda a derecha, Antonio Burgueño, director general de Hospitales de la Comunidad de Madrid; Adolfo Rey Seijo, tesorero de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia; Francisco Martelo Villar, secretario de la Real Academia; José Carro Otero, presidente de la Real Academia; Nieves Domínguez, gerente del Sergas; Miguel Carrero, presidente de Previsión Sanitaria Nacional, patrocinador del evento; Albino Navarro, gerente del Servicio Extremeño de Salud, y Joaquín Estévez, presidente de la Asociación de Directivos de la Salud y secretario general de la Fundación Ad Qualitatem, colaboradora en la organización.

De la “burbuja sanitaria” a no perder de vista ni un euro

Nieves Domínguez.

Con los presidentes de Previsión Sanitaria Nacional (patrocinador) y la Real Academia gallega, Miguel Carrero y José Carro Otero (respectivamente), como moderadores del debate, la primera en exponer su punto de vista fue la gerente del Sergas, Nieves Domínguez, quien aludió a la “burbuja sanitaria” para definir el “poco control” con el que se ha gestionado la sanidad desde comienzos del siglo XXI, cuando el gasto comenzaba a duplicarse (2002), a un ritmo mucho más acelerado que el crecimiento del PIB. La gerente del Sergas ha destacado el esfuerzo gallego por salvaguardar la asistencia sanitaria, reflejado en un 8 por ciento más de fondos destinados a este ámbito pese a la crisis y la reducción presupuestaria de la Xunta. Ante el dilema de si el Sistema Nacional de Salud (SNS) es sostenible, Domínguez respondió como buena gallega: “depende”. En su opinión, la clave es el conocimiento exhaustivo de la inversión: “Tenemos que ser conscientes de la importancia de cada euro, porque en sanidad no se ahorra nunca, se puede invertir mejor o peor”. Tras relatar la fórmula de la nueva ‘estrategia’ del Sergas (gestión renovada, compra centralizada, TIC’s…) concluyó su discurso con un mensaje de reconocimiento al profesional. “Son ellos los que hacen posible el sistema, trabajando juntos, en red, de forma integrada. Hay que darles la herramienta, formación e información, para trabajar bien”.

La fórmula de las ‘4C’ de Joaquín Estévez

Joaquín Estévez.

Para el presidente de la Asociación de Directivos de la Salud y secretario general de la Fundación Ad Qualitatem (colaborador del evento), Joaquín Estévez, la fórmula para sacar adelante el SNS es la de las “cuatro ces: Ciudadanos, Costes, Clínicos y Calidad”. En su intervención, Estévez repasó las grandes cuestiones que rodean al debate de la sostenibilidad, como la inequidad asistencial entre autonomías; la necesidad de un pacto sanitario estatal apolítico y consensuado con todos los agentes del sector; el impulso a la colaboración público-privada; y la necesidad de modificar la legislación “en materia de contratación de la Administración pública y agilizando los mecanismos de contratación”.

Ya en su terreno, llamó la atención sobre la necesidad de que los hospitales cuenten en su dirección con profesionales experimentados capaces de gestionar los recursos eficazmente. Siguiendo en el plano profesional, Estévez instó a las autoridades a cambiar los criterios retributivos, la jerarquización de los hospitales y a reorientar los servicios, como la asistencia a crónicos. Y como clave última para la eficiencia, aludió a otra cuestión muy demandada por el sector: la creación de una entidad independiente que analice los resultados en salud.

El gerente del SES sí cree en un SNS sostenible

Albino Navarro.

El gerente del Servicio Extremeño de Salud (SES), Albino Navarro, lanzó un claro mensaje optimista sobre el futuro del sistema sanitario. “Sí es sostenible”, aseguró. Las razones, “por convicción: es muy sólido, estructurado, eficiente y universal”, y porque, tal y como relató, otros vecinos de la Unión Europea han podido reflotar su sistema sin problemas, como ha sido el caso de Suecia.

Sin embargo, Navarro admitió ciertos condicionantes que pueden ser obstáculos para despejar la sombra de la insostenibilidad, desde factores económico-políticos, a organizativos (gestores, sindicatos, colegios profesionales, sociedades científicas…) pasando por la “amenaza” de la inequidad asistencial en el territorio español ("los 17 sistemas de salud"), que acapara titulares de prensa e inquieta a los usuarios del SNS. Situación que “se está reencauzando”, según el gerente del Servicio Extremeño de Salud, y tiene en el próximo Consejo Interterritorial la mejor oportunidad.

Burgueño aboga por implicar a toda la sociedad en el debate

Antonio Burgueño.

Tirando de su dilatada experiencia, el director general de Hospitales de la Comunidad de Madrid, Antonio Burgueño, se aproximó históricamente al origen del problema, datándolo en 1973, cuando tras la “primera crisis económica del sistema, los fundadores se percataron de que habían hecho un sistema monstruoso”. La Ley General de Sanidad de 1986 erró para Burgueño en el momento de establecer “fronteras nítidas entre sistema público y privado”, algo que respiró con el informe Abril-Martorell, según sus palabras, al implicar a “toda la sociedad” en el debate sanitario.

Burgueño no dudó en tildar de “irresponsabilidad” el rechazo socialista al fondo finalista para la sanidad, lo que sumado a costes por la investigación farmacológica ha derivado, según él, en la frágil situación financiera actual. Para dilucidar cuál debe ser la fuente de ingresos del sistema sanitario, el experto insta a que “la sociedad genere un debate sereno y profundo… O dudo mucho de que no se nos pinche el globo”.