Redacción Médica
26 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 11:30

Descontento entre los profesionales del Servicio de Radiodiagnóstico del HUCA

Se quejan de la sobrecarga asistencial y plantean la imposibilidad de seguir formando a residentes

Viernes, 21 de junio de 2013, a las 16:20

Redacción. Oviedo
Según ha informado esta mañana el Sindicato Médico del Principado de Asturias (Simpa), una parte de los facultativos del Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) han remitido a la Dirección del centro una queja por escrito criticando la actual gestión del Jefe del Servicio y afirmando que no es la persona adecuada para la dirección del área en base a los criterios que se exponen a continuación.

En primer lugar censuran el reciente anuncio relativo a la  contratación de un radiólogo para cubrir la vacante de la sección vascular intervencionista por no haber sido ofertada la plaza en primer lugar al personal de la plantilla, y haber contratado a “una R4 recién licenciada, no alguien con amplia experiencia laboral  y de reconocido prestigio, a la que se le va a ofertar mejores condiciones laborares que al resto de médicos eventuales”.

Además, los facultativos critican que esa plaza no fuera ofertada a ninguno de los residentes que en el mes de Mayo finalizaron su formación en el centro, y que según los autores del documento “presentaban mejor CV y preparación específica que el candidato elegido”.

En segundo lugar, los radiólogos critican el estado de sobrecarga asistencial que está sufriendo el servicio  y con el cual “no se puede asegurar una formación de MIR que cumpla el programa docente exigido” por lo que opinan que de no cambiar la situación, el servicio de formación debería dejar de procurarse en dicha área.

Y por último, los facultativos han hecho referencia al ambiente “de caos absoluto derivado de una carga asistencial extrema debido a unas lista de espera desmesurada generadas por una mala gestión”, y a las derivaciones a centros privados que se están llevando a cabo, lo que según los firmantes se traduce en “una privatización encubierta” y un mayor coste económico, por lo que, como se indicaba al inicio, “de no cambiar sus actuales planteamientos en la gestión del mismo, no es la persona adecuada para dirigirlo”, han concluido