Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05
Domingo, 04 de marzo de 2012, a las 20:44

LOS DEBATES DE REDACCIÓN mÉDICA

EL IDIS PROMUEVE LA DESGRAVACIÓN fiscal POR MEDIO DE UNA CAMPAÑA
El Estado debe compensar al asegurado en salud por su doble contribución a la privada y a la pública vía impuestos
Los ponentes coinciden en que la desaparición de las mutualidades del Estado colapsaría el sistema

E. Pita / J. Barbado / F. Espoz. Imagen: A. Conde y M.Á. Escobar
La desgravación fiscal para quien contrate (o haya contratado) un seguro de salud privado constituye “un acto de justicia social” en opinión de los invitados a este nuevo debate organizado por Sanitaria 2000, empresa editora de Redacción Médica. Desde su punto de vista, no cabe duda de que, si un ciudadano paga a las aseguradoras para ser atendido en la sanidad privada, deja de gastar recursos del Sistema Nacional de Salud (SNS), al que, además, no deja de financiar por medio de los impuestos. A colación de los modelos de colaboración público-privada como la mutualidad de funcionarios civiles del Estado (Muface), los contertulios no dudan de las consecuencias catastróficas de su desaparición (extremo que se barajó el año pasado por parte de algunos políticos), ya que los dos millones y medio de funcionarios que lo integran deberían ser absorbidos por el SNS, ya de por sí sobrecargado y carente de solvencia económica.

José Manuel Bajo Arenas, Juan Abarca Cidón, Concepció Tarruella e Iñaki Peralta, en los estudios de TV de Sanitaria 2000.

José Manuel Bajo Arenas, presidente de Facme: Querría dejar claro que la colaboración público-privada es absoluta y completamente necesaria, y que además la privada es “además de”, es decir, ejerce un efecto complementario y aligera tanto las listas de espera diagnósticas como terapéuticas del sistema público de salud. Por lo tanto no estamos hablando de una competencia, sino de una cuestión en la que se complementan un sistema con el otro, por lo que parece razonable que si aligera y contribuye a aliviar los costes del sistema sanitario público que esa privada no tenga que pagar completamente todo y reciba alguna ayuda en modo de alivio fiscal. Creo que esa es la base sobre la que podíamos sentar toda la discusión, estamos hablando de cuestiones complementarias.

José Manuel Bajo Arenas y Concepció Tarruella expresan su conformidad con la desgravación fiscal.

Cuando dicen que están privatizando y que se va más a la privada y lo que hace la pública es hacer un efecto vicariante en aquellas facetas, como puede ser los trasplantes, que de alguna forma tiene el sistema público obligación de proporcionar y hasta donde no puede llegar la privada. Pero en la mayoría de los casos esa pública aligera sustancialmente porque la burocracia dentro del sistema público es tremenda y si esas listas de espera quedan aligeradas por personas que teniendo derecho a ello no acuden porque tienen un sistema de seguro privado, pues bienvenido sea.

Concepció Tarruella, portavoz de Sanidad de CIU en el Congreso: No solo pienso que es importante esa colaboración público-privada, sino que creo que es necesaria. En un sistema como el que tenemos en Cataluña, que desde un principio ya la sanidad pública nació con esa colaboración, el poder desgravar la gente que quiere y puede tener un seguro privado, que tiene derecho a utilizar la sanidad pública porque sale de nuestros impuestos, la persona que opta por pagar un seguro privado e ir a las consultas privadas, ¿por qué no puede desgravarla? Precisamente es una manera más de quitar colapso en la sanidad, de quitar listas de espera.

En Cataluña por ejemplo cuando oigo estos discursos de que solamente la pública, siempre pienso que solo nos faltaría en nuestro sistema público en Cataluña, donde siempre han convivido, que quitáramos toda la sanidad privada porque el sistema, que de por sí está cargado, se colapsaría. Por lo tanto, creo que es necesario e importante que existan las desgravaciones fiscales para las personas que optan por la sanidad privada, porque teniendo derecho a usar la pública no la usan y creo que tienen derecho a ser compensadas. Sería una manera también de aliviar listas de espera.

Juan Abarca Cidón e Iñaki Peralta aportan datos que avalan la campaña promovida por el IDIS.

Juan Abarca Cidón, secretario general del IDIS: Los españoles somos unos privilegiados, y lo creo de verdad. Observas los sistemas sanitarios de los países de nuestro entorno y realmente tener la posibilidad de que un paciente que no tiene recursos pueda tener todo tratado es un auténtico privilegio y además es una tranquilidad de conciencia para todo el mundo. Creo que esto no se puede perder.

Tenemos un gran sistema sanitario, pero del mismo modo creo que tenemos una fórmula de gestión que está agotada, como se ve en las cifras. Se puede como desde el año 2007 ó 2008 ha ido creciendo cada vez más el gasto sanitario público: en el 2009 creció 4.000 millones respecto a 2008 llegando al 7 por ciento del PIB, en 2010 hay cifras que dicen que el gasto estuvo por encima del 10 por ciento del PIB y en 2011 ha bajado porque no hay suficiente dinero como para poder dar cobertura a lo que realmente se necesita. Por lo tanto, aquella teoría de que lo que había que hacer era invertir más en gasto sanitario público no funciona porque la sanidad pública se queda sin gasolina, por mucho que invirtamos dinero público, el sistema no es capaz de dar la cobertura que precisa nuestra Ley General de Sanidad.

Iñaki Peralta, director general de Sanitas Hospitales: Me gustaría exponer tres ideas. La primera es el papel de la sanidad privada en cuanto a tamaño, importancia y servicio que da a la sociedad. Hay muchos debates y muchos foros donde parece que la sanidad privada es un ámbito muy reducido, pero no es así, el tamaño y la relevancia que tiene en la actividad sanitaria es muy importante, y es un sector que está cerca del 3 por ciento del PIB, por lo que desde el punto de vista de tamaño y volumen de negocio supone una parte muy importante de nuestra economía y que deberíamos cuidar. En segundo lugar, creo que básicamente este trozo de la tarta de nuestra economía está basado en el sector asegurador, por lo que creo que debiéramos cuidarlo, protegerlo, incentivarlo y hacer que vaya a más, no intentar destruirlo. Por último, todas estas personas que han apostado por el aseguramiento privado están realizando un doble pago, por lo que creo que es una cuestión de justicia social. Si alguien está pagando dos veces y solo consume una, hay una cuestión de redistribución que hay que poner sobre la mesa, que es precisamente lo que enfoca el IDIS.

Ronda de conclusiones:

-La sanidad privada es buena per se, ya que contribuye al sostenimiento del Sistema Nacional de Salud. Por eso no debe caerse en el debate demagógico sobre si se privatiza o no la sanidad, sino que debemos ir a la esencia y concluir que algo bueno debe cuidarse.

Los contertulios resumen sus puntos de vista.

-CiU es uno de los pocos partidos políticos que respalda de forma explícita la instauración de una desgravación fiscal a quien contrate (o tenga contratado) un seguro de salud privado. Su portavoz de Sanidad en el Congreso ha dejado clara esta postura de la formación a la que pertenece con su presencia en el debate.

-La desaparición de las mutualidades administrativas del Estado supondría una catástrofe para el sistema sanitario público, ya que debería absorber los más de dos millones de funcionarios que, dentro de ese modelo de colaboración, escoge la asistencia sanitaria privada.

-Quien tributa por partida doble al Sistema Nacional de Salud y a las aseguradoras y compañías asistenciales privadas merece, en justa compensación, algún tipo de facilidad fiscal a la hora de pagar sus impuestos al Estado.

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