Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 09:05
Martes, 14 de octubre de 2014, a las 17:25
Redacción. Madrid
La portavoz de CiU en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, Conxita Tarruella, es la parlamentaria de sanidad más relevante según los lectores de Redacción Médica. La diputada de CiU ha logrado el primer puesto en el Top 10 de Parlamentarios de Sanidad que organiza este diario con el 47,85 por ciento de los votos. La parlamentaria ya recibió este reconocimento en 2008.

Boi Ruiz, Conxita Tarruella y José Mª Pino, presidente de Sanitaria 2000.

El segundo puesto ha sido para Encarna Llinares, portavoz del PSOE en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados que ha obtenido el 36,65 por ciento de los votos. Con el 7,56 por ciento, Jesús Aguirre, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado, se ha hecho con el tercer puesto.

Le siguen en el ranking de parlamentarios con más votaciones Antonio Román, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Congreso (2,63 por ciento); Rosa Díez, portavoz de UPyD en la Comisión de Sanidad del Congreso (2,05 por ciento); Joseba Agirretxea, portavoz del PNV en la Comisión de Sanidad del Congreso (0,93 por ciento); Pilar Grande, portavoz del PSOE en la Comisión de Sanidad del Congreso (0,89 por ciento); Ángeles Ortega, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado (0,66 por ciento); Caridad García, portavoz de IU en la Comisión de Sanidad del Congreso (0,54 por ciento) y Raquel Andrés, portavoz del PSOE en la Comisión de Sanidad del Senado (0,23 por ciento.)

Dos sanitarios, dos políticos, dos amigos

Redacción / Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid

La portavoz de CiU en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados ha resultado ganadora del Top 10 al Parlamentario de Sanidad más relevante organizado por Sanitaria 2000, empresa editora de Redacción Médica. La galardonada ha recibido el premio de manos del consejero de Salud de Cataluña, que ha destacado su amplía trayectoria y dedicación a la política desde el punto de vista social y su papel protagonista en todo lo que hace referencia a la esclerosis múltiple en el ámbito de Lleida, de Cataluña y de España.

Boi Ruiz: Conxita en primer lugar, felicidades.

Conxita Tarruella: Estos premios son de los que te hacen ilusión porque es por votación de compañeros y de gente del mundo de la sanidad. Me llevé una sorpresa muy grande y me hizo una gran ilusión. Además, que esté aquí el conseller de mi gobierno en persona es un premio extra.

Boi Ruiz: Tú, en el fondo hay algo que no dejarás de ser nunca: enfermera.

Conxita Tarruella: Nunca. Yo siempre digo, cuando me preguntan por mi profesión, que soy enfermera, porque lo soy de vocación. He hecho muchos más estudios. Tengo cursos de dirección de empresa por Esade, pero muchas veces ni los pongo en el curriculum, a no ser que lo tenga que mandar extenso, porque para mí, mi profesión, la que he querido y la base, es la de enfermera.

Boi Ruiz: Tienes además el curriculum más importante que se puede tener: el que no tienes que enseñar porque no te hace falta. A aquel al que no le hace falta enseñar el curriculum es el que tiene una cierta cotización de su prestigio, y tú la tienes.

Conxita Tarruella: Creo que cuando llevas años trabajando y luchando por temas sanitarios al final lo que te compensa un poco es el reconocimiento. Yo llevo muchos años en política pero siempre luchando en el campo de la sanidad o de los servicios sociales.

Boi Ruiz: Tú siempre has estado en la política al servicio de la parte más social de lo que es la enfermería; más en el aspecto de lo que es la gente que tiene una enfermedad que no podemos curar pero que sí podemos cuidar. Siempre has destacado en ese ámbito.

Conxita Tarruella: La verdad es que sí. Fue mi profesión enfermera la que me motivó para meterme en política. El ver desde Urgencias, primero, y después desde la asistencia primaria en un barrio de Lleida, muchos problemas sociales que venían a la sanidad y en los que muchas veces el fondo no era el problema sanitario sino el social. El rebelarte diciendo “esto se tiene que arreglar” es lo que me movió a interesarme por la política. ¿Dónde se toman las decisiones? Pues voy de cabeza a ver si puedo aportar mi granito de arena. Con los años, el diagnóstico de una enfermedad incurable a mi hijo, motivó y compensó todavía más que me dedicara más intensamente.

Boi Ruiz: Fuiste generosa porque no solo te volcaste en tu hijo, sino que todo lo que hacías para él, querías que se hiciera para todos los demás. Has tenido un papel muy protagonista en todo lo que hace referencia a la esclerosis múltiple en el ámbito de Lleida, de Cataluña y de España.

Conxita Tarruella: Siempre he dicho que me motivaba porque tenía conocimiento y porque por la enfermedad de mi hijo conocía los problemas. Pero en parte decía: no lo hago por mi hijo porque en este aspecto es un privilegiado, porque yo puedo moverme y hacer recursos, pero qué pasa con la gente que no tiene la información y no sabe dónde tiene que ir. Por eso, tenemos que luchar y arreglarlo. Llevo más de 20 años pero antes ya estaba en estos temas. Recuerdo que cuando era diputada en el Parlament de Cataluña, mi primer trabajo de confianza dentro de la política fue en la Diputación de Lleida como responsable del área de servicios sociales. Me tocó hacer el traspaso de estos servicios de la diputación a la Generalitat, en el año 86. Hicimos los traspasos de la maternidad, el geriátrico y terminamos con los que había iniciado en su día el después conseller Pomés, que había estado de gerente en la diputación conmigo, de lo que es el pabellón psiquiátrico de la Diputación de Lleida.

Boi Ruiz: Por otro lado, tú has tenido siempre la habilidad de defender y de prestigiar en Madrid que el sistema sanitario catalán tiene algo que decir aunque sea un poco diferente al resto del sistema, algo que no es excesivamente fácil, ¿no?

Conxita Tarruella: No es fácil que te entiendan cuando te hacen propuestas aquí en Madrid que tú les digas: “miren es que Cataluña tenemos un sistema sanitario diferente. Nuestra forma de enfocarlo y de verlo es diferente”. Cuando aquí hablan de sanidad pública y sanidad privada nosotros decimos: “mire, en Cataluña este modelo viene de siempre. Es un modelo que ha dado resultados, éxitos y tiene futuro”. Todos tenemos que hacer cambios en el Sistema Nacional de Salud pero siempre me he sentido orgullosa del Sistema Catalán de Salud y por eso lo he defendido y lo defenderé mientras pueda. Aún con sus dificultades, sigue siendo uno de los mejores sistemas que tenemos dentro del conjunto de España.

Boi Ruiz: Y sabes muy bien que nuestras dificultades no son unas dificultades propias. Siempre hemos dicho que son del conjunto del Sistema Nacional de Salud. Me refiero a las dificultades de infrafinanciación. Cada comunidad autónoma tiene mayor o menor agudización en función del contexto de deuda, pero el problema de base sigue existiendo. Cuando pedimos una financiación no la pedimos exclusivamente para mejorar la financiación sanitaria catalana sino para financiar un sistema nacional de salud que está muy por debajo desde el punto de vista de los referentes europeos.

Conxita Tarruella: Siempre he procurado que se entendiera, porque a veces no se entiende desde otros sitios. Yo siempre he dicho: “no lo pido para Cataluña sino para todas comunidades autónomas porque todas están infrafinanciadas desde un principio”. Cataluña fue la primera en recibir las competencias y por tanto, allí nació la mala financiación. Pero esto se ha ido reproduciendo en todas las demás. Como fuimos los primeros hemos ido arrastrando esa mala financiación. Otras autonomías han tenido la ventaja o la facilidad de que deuda histórica se les ha compensado, y Cataluña no. No pedimos que se nos arregle lo nuestro solo, pedimos que se arregle para todos.

Boi Ruiz: Tú, además, siempre has defendido una cosa que yo siempre defiendo: hay que hacer políticas sanitarias pero no política con la sanidad. La tendencia en los últimos tiempos es mucho más hacer política con la sanidad que hacer políticas sanitarias.

Boi Ruiz, consejero de Salud; y Conxita Tarruella, repasan la trayectoria de la portavoz de CiU en el Congreso.


Conxita Tarruella: Si, eso es cierto. Yo lo repito mucho pero siempre digo que esa es una frase de mi conseller. Lo que tenemos que hacer son políticas sanitarias y no política con la sanidad. Hay otra frase tuya que a veces también repito, y que recuerdo que este verano en un curso en la Menéndez Pelayo de Santander la dije y los ponentes me dijeron: te lo vamos a copiar, y les respondí: no, a mí no. A mi conseller Boi Ruiz que siempre dice que la salud depende de dos códigos: del genético y del postal, porque depende de dónde vivas. Lo dije allí y les gustó tanto que me dijeron que lo iban a copiar y yo les repetí: no me lo copiáis a mi sino a mi conseller.

Boi Ruiz: Hemos hecho siempre una política sanitaria muy asistencialista, es decir, una política sanitaria de la enfermedad, no de la salud. Hacer política sanitaria de la salud es abordar todos aquellos factores, que suponen casi el 80 por ciento, que no son responsabilidad del sistema sanitario para tener una mejor salud. Por eso nos llamamos Consejería de Salud. Lo interpreto desde el punto de vista de la responsabilidad. La de un ministerio o una consejería es la salud de los ciudadanos, no solo la atención sanitaria. Por lo tanto, tenemos que intervenir en todas las políticas. Esto es lo que muchas veces hablamos, sobre el poco debate que hay de política sanitaria en el Consejo Interterritorial de Salud. Hay meramente debate administrativo, aprobar normas, reglamentos y decretos pero no debate político.

Conxita Tarruella: Me han preguntado muchas veces qué opino del Consejo Interterritorial  y qué considero que debería de hacerse con él. Creo que simplemente tendría que hacer lo que fue su misión, que actualmente no la hace, y que es coordinar la mesa de debate, el aprender unas  comunidades de otras e intercambiarse la información; y poner en conjunto todo lo que es política sanitaria. Eso es lo que no se hace. Que el Ministerio lleve un decreto a ver qué opinan las comunidades, eso no es el Consejo Interterritorial. No es el factor con el que se creó. Y más en un ámbito en el que las comunidades autónomas tienen transferidas las competencias de gestión. Lo que no puede hacer el Ministerio es meterse en los temas de gestión de las autonomías sin dejarlas hacer a ellas.

Boi Ruiz, en un momento de la charla con Conxita Tarruella en el plató de Sanitaria 2000.

Boi Ruiz: Cuando hablamos del Consejo Interterritorial, como tú dices, el consejo habla de gestión no de políticas. Después cada comunidad autónoma en su autonomía ya gestionará las políticas. Pero no hay debate sobre las políticas. Hablamos en seguida sobre cómo reglamentaremos una cosa sobre la que no hemos debatido como política. Se debate la parte operativa de los asuntos, sin contextualizarlos en un marco político.

Conxita Tarruella: Y que además es la parte que compete a cada comunidad autónoma y que en cada una es diferente la aplicación. Eso es lo que siempre hemos criticado del Consejo Interterritorial. Este debate sigue vivo y me temo, conseller, que vamos a tener que insistir porque no veo voluntad de cambiarlo.

Boi Ruiz: Y cuando hablamos de reformas estructurales nos referimos a reformas de reglamentos administrativos. La reforma estructural para unos es que el personal sea más laboral y menos funcionario. Eso no son reformas estructurales. Las reformas estructurales tienen que responder a políticas, sino no tienen ningún sentido. Significa mucho, hasta cambiar las propias culturas de los médicos.

Conxita Tarruella: La base es lo que has dicho y lo que hemos comentado al principio: salud es mucho más amplio que enfermedad y es horizontal y transversal. Si empezamos educando a la población en temas sanitarios, evitaremos muchos problemas de pánico. En la legislatura pasada, como éramos menos diputados aquí en Madrid, tenía más responsabilidades, porque teníamos que repartirlo más.

Boi Ruiz: Esa es otra, Conxita tira los corners y los remata de cabeza. Muchas veces no tiene delantero centro.

Conxita Tarruella: Si, era portavoz de la Comisión de Agricultura y de la de Sanidad. Y me decían: “qué diferencia”, a lo que yo respondía: “si están muy relacionados”. Lo que comemos está muy relacionado con la salud. Somos lo que comemos. Por lo tanto, no es tan diferente. En ese aspecto, estoy de acuerdo en que tenemos que hacer más prevención.

Boi Ruiz: Fíjate hay un ejemplo de crear conciencia social de que los hábitos individuales no son buenos socialmente.
El tabaco. Cuando llegué a la consejería me tocó  poner en marcha el día del tabaco. Hace cuatro años solo, nadie rechazaba a otra persona fumando en la proximidad, ahora lo miras como que está haciendo algo no bueno. No lo recriminas pero no está haciendo algo saludable. Esto hace cuatro años no era así. Hay una conciencia social de que el fumar es malo. Incluso muchas veces el que fuma se llega a disculpar. Esta conciencia social habría que crearla con otras cosas, como el consumo de riesgo del alcohol. Esto son políticas sanitarias.

Conxita Tarruella: Lo triste conseller, es que a veces tengamos que hacer leyes para prohibir porque sino la gente no está mentalizada. Y es duro por las críticas que te caen cuando estás legislando y defiendes lo que crees que es bueno para la salud. Pero la realidad es que tiene muy buenos resultados. Lo mismo pasa con el tema del alcohol. Yo recuerdo que cuando era pequeña la gente ponía vino en las casas y su vasito a los niños, y era tan normal y habitual.

Boi Ruiz: Creo que un reto que tiene la política en estos momentos es ponerle mayúscula a la ‘P’. Cuando hablamos de políticas sanitarias también lo hacemos de políticas asistenciales, marcadas por la tecnología y la innovación.  Si todo el mundo recomienda que cuanto menos ingresen las personas en los hospitales es mucho mejor; ¿cómo es posible que  por otro lado haya una política de infraestructuras en otro sentido? ¿Cómo casamos estas cosas? Vuelvo a lo de antes: no hay actuaciones de gestión ligadas a políticas. Hay actuaciones administrativas. Todo eso es un tema de cambio importante.

Conxita Tarruella: Hay que destacar también la importancia que tiene el conocimiento de la población, el explicarles que el estar ocho días en el hospital no es bueno para ellos, porque corren un riesgo de coger infecciones hospitalarias. Tienes que hacerlo ver a la gente, pero es que además, hay que señalar que los hospitales de día son importantísimos.

Lo mismo ocurre con la asistencia hospitalaria ambulatoria. Además, hay que reivindicar el papel no solo de los profesionales médicos sino de la enfermería. Esto es mi asignatura pendiente. Yo fui ponente en la modificación de la prescripción enfermera porque creo que la enfermería tiene un papel muy importante, también para abaratar costes del sistema sanitario. Y esto no se ha podido poner en marcha.

Boi Ruiz: Desde el punto de vista administrativo, hablamos de cuantas enfermeras por cama debe haber, cuando lo importante no es la cama, sino lo que haya dentro. De todas formas, los cambios en sanidad son muy lentos y siendo muy lentos, no resisten los ciclos políticos. Deberían ser, por tanto, transversales. Los cambios tienen que seguir.

Por ejemplo, yo siempre explico que el horario de los hospitales viene de la edad media, por que en los hospitales la enfermería pertenecía a religiosas, y su horario era el del hospital. Por lo tanto, a maitines, a las 6 de la mañana, todo el mundo de pie para tomar tensiones y temperaturas, y a las 7 de la tarde habías cenado. Y eso sigue vigente. Todo el hospital ha estado organizado en base a un horario que nadie se ha planteado revisar. Los hospitales no trabajan por la tarde. En lugar de estirar los horarios y tener hospitales más pequeños que trabajen más horas, tenemos hospitales muy grandes que trabajan el horario de maitines y de vísperas. Esto no hemos conseguido modificarlo, y es curioso.

Conxita Tarruella: Cambiar hábitos de la gente cuesta mucho, pero es uno de los temas que creo que se tiene que analizar algún día, porque estamos en la medicina del siglo XXI y los hospitales con horarios del siglo IX o X. Además, este problema se lo encuentra incluso el propio paciente.

Boi Ruiz: Si, con ese horario en doce horas comes tres veces. Nos tuvimos que inventar la dieta de las 12 de la noche. Es verdad que no es mayoritario, pero el núcleo organizativo del hospital todavía se rige por ese elemento. Y en esto ha sido muy insistente Conxita, en la necesidad de un pacto nacional  que estabilice esto; más en estos momentos en los que creemos que no se puede hacer política con todo. No todo vale. Has estado a la altura que había que estar, cosa que en Cataluña no hemos logrado, pero tú si has estado a la altura. Si no hacemos política y esas políticas no se pactan, hacemos un mal servicio al ciudadano.

La diputada de CiU ha repasado su trayectoria política y profesional con el consejero de Salud de Cataluña.

Conxita Tarruella: Es importante la enseñanza y el poder trasladar aquí en Madrid y en la política sanitaria la experiencia de Cataluña. En Cataluña, en el tema sanitario, siempre hemos sido  de mucho consenso. Lástima que ahora, los momentos políticos muchas veces no lo logran. Quiero recordar que, aquí en Madrid, fue CiU el grupo parlamentario que pidió y logró el Pacto de Toledo. Eso es lo que quisimos trasladar a la sanidad. Un pacto de Toledo de la sanidad.

Esto es muy difícil. No lo hemos conseguido del todo pero sí hemos alcanzado unos cuantos acuerdos para intentar sacar esos puntos del debate político del día a día. En sanidad lo importante es hacer políticas sanitarias y no pelearnos en si es blanco o es negro. Lo que si que tenemos que hacer es unirnos y batallar todos. Por ejemplo, estos días estamos viviendo el tema del ébola. La directora general de Salud Pública ha comparecido en la Comisión, cuando esa comparecencia estaba programada desde hace días y pedida desde antes del verano. Como el tema es candente le dijimos: “ahora lo importante es que todos juntos veamos qué ha pasado y trabajemos todos unidos. Después ya pediremos depurar responsabilidades si hace falta”. Ese consenso que nosotros hemos tenido no nos cuesta trasladarlo aquí porque lo hemos vivido siempre. Y esta es también la política de tu departamento.

Boi Ruiz: Lo que está claro es que, desde el punto de vista del ébola, como desde cualquier crisis de salud pública, si alguno de los mecanismos de prevención falla, habrá que revisarlo. Si se ha fallado en algún punto el protocolo, habrá que asumir las responsabilidades que toquen. Si no se ha fallado, tendremos que ver con la OMS la base sobre la que se plantean estos mecanismos de aislamiento. Eso es una cuestión, pero primero hagamos el diagnóstico, porque aquí antes de hacer el diagnóstico ponemos el tratamiento; y normalmente, si hablamos de un político el tratamiento es de amputación, no de cirugía reparadora. A partir de aquí, una vez que tengamos el diagnóstico, ya tomaremos la decisión.

Después, hay otro elemento en el que hay que poder trabajar con tranquilidad, que es el diagnóstico epidemiológico. A partir de una persona infectada que ha salido y está circulando, busquemos una solución. Esta es una decisión que ha de ser absolutamente técnica y profesional, en la que no hay opinión política posible, ni opinión de tertulias. No hay opinión posible. Los que saben son los expertos en Salud Pública que son los que tenemos trabajando en todas las comunidades autónomas.

Conxita Tarruella: Desde la política lo único que podemos hacer es ofrecernos a colaborar, si nos dejan y nos piden la opinión. Pero lo que pedimos, sobre todo, es que se de la información con transparencia porque es la mejor manera de tranquilizar a la población. Que se vea que está todo claro y controlado; y que tenemos unos excelentes profesionales.

Boi Ruiz: Creo que habría que explicar los tiempos en los que se puede dar esa información. Entiendo que hay un estado general de ansiedad y los medios y los ciudadanos quieren tener información inmediata, pero hay que explicarles cuándo es posible darla. Todo requiere unos procedimientos que hay que explicar. Para que no haya sensación de que se está escondiendo algo.

Conxita Tarruella: Para terminar quiero agradecerte muchísimo conseller que hayas podido estar aquí y compartir estos minutos. Me han venido a la memoria recuerdos de cuando nos conocimos, que el conseller vino a visitarnos al grupo parlamentario a exponernos los problemas que había en la sanidad, los problemas del IVA que aun continúan presentes, y que venía para que desde aquí lucháramos por estas cosas para mejorar la sanidad catalana. Me siento muy orgullosa del conseller.

Boi Ruiz: Sabes que estoy aquí por mi aprecio personal. Creo que te mereces el reconocimiento que te hacen y estamos aquí por eso. Porque tu gobierno también agradece, en nombre de los ciudadanos del país, lo que has hecho para que esto vaya bien y no vaya a peor.

Conxita Tarruella: Gracias conseller.


Enfermera de vocación


Redacción. Madrid
Lleva más de dos décadas en el mundo político y siempre ha estado al servicio de la parte más social. Conxita Tarruella, enfermera de profesión y por vocación, comenzó su andadura política de la mano de Josep A.Duran i Lleida en 1986 cuando dio el salto a Unió Democráctica de Catalunya (UDC). Entonces era presidenta del Colegio de Enfermería de Lleida al que accedió tras estudiar una Diplomatura en Enfermería y, otra, en Sanidad.

Tarruella recibió en mayo de 2012 la máxima distinción del Consejo General de Enfermería de manos de Máximo González Jurado.


Su primer cargo político fue como gerente de los Servicios Sociales en la Diputación de Lleida hasta 1992, cargo que abandonó para ser diputada del Parlamento de Cataluña durante dos años y, de ahí, pasó al frente de la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia de la Generalitat. Regresó después al Parlamento, donde trabajó en las comisiones de Sanidad y Política Social.

De su etapa en el parlamento autonómica señala que fue “muy bonita”. En una entrevista con Revista Médica asegura que “el día que tomé posesión de mi acta como diputada fue muy emocionante. Representar a tu gente, en tu Parlamento, me impactó”.

Si por algo se caracteriza Tarruella es porque se ha involucrado activamente en temas de ámbito social a través de distintas federaciones y entidades sociosanitarias, algunas relacionadas con la esclerosis múltiple como Fesalut, de la que es fundadora; o Felem.

Ocupó también la delegación territorial del Departamento de Justicia en Lleida y actualmente es la portavoz de CiU en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados. Fue la encargada de impulsar y coordinar los dispensarios municipales de Lleida.

En la entrevista con Revista Médica reconoce que “cada dos meses olvida que se sienta bajo las huellas de los disparos de Tejero y pasa seis horas en ‘su’ centro de Primaria ojeando cómo está la realidad del barrio”. La diputada de CiU dedica los lunes al partido, a reuniones, o va a la Consejería de Salud, a Barcelona. “De martes a jueves estoy en Madrid”, asegura. Sobre la política asegura que “tiene dos caras”. “He aprendido mucho, he conocido a gente estupenda y trabajadora, pero también me he llevado grandes decepciones. Como sucede en todas las profesiones”, apunta.

El Consejo General de Enfermería, que preside Máximo González Jurado, también quiso reconocer la dedicación de Tarruella concediéndole en mayo de 2012 la Venera de la Enfermería, en su categoría de oro. Esta distinción “quiere simbolizar la dedicación sostenida en el tiempo de la homenajeada al servicio de los pacientes, sobre todo los más vulnerables, y de los profesionales sanitarios, especialmente los enfermeros y enfermeras del Estado”, señaló entonces el presidente del consejo.