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Controversia en torno al pago de la operación por parte del paciente que no quiera esperar

No queda claro el tiempo que tardaría el usuario en cobrar el dinero adelantado

Sábado, 23 de marzo de 2013, a las 19:27

Redacción. Madrid
Las operaciones quirúrgicas previo pago del paciente han saltado a la actualidad en algunas autonomías preocupadas por el crecimiento imparable de sus demoras asistenciales. La fórmula consiste en que el paciente paga los gastos de las intervenciones cuando el tiempo de espera establecido para su operación rebasa sus expectativas.

De izquierda a derecha: Manuel Llombart, consejero de Sanidad de la Generalitat Valenciana; Rocío Mosquera, consejera de Sanidad de Galicia; y Xavier Corbella, gerente del Hospital de Sant Pau.

En Cataluña, el hospital de Sant Pau trabaja con la idea de tener una doble vía de acceso, pública y privada, a sus quirófanos, siguiendo los pasos del Hospital Clínic, que por medio de su filial Barnaclínic también opera bajo este régimen. El centro defiende esta nueva fórmula de atención privada, según informa El País, ya que entiende que una vez cumplida su obligación con la sanidad pública, el hospital tiene la capacidad de desarrollar e impulsar más actividad no pública con la participación y conocimiento de sus trabajadores. La búsqueda de nuevas vías de financiación es posible porque Sant Pau, pese a ser financiado casi totalmente por la Generalitat, cuenta con una total autonomía de gestión.

El contexto socioeconómico actual, marcado por el aumento de las listas de espera  y el descenso de los presupuestos para los hospitales, está detrás de la experiencia catalana de tratar de hacer crecer sus ingresos mediante la sanidad privada.

En Galicia, la fórmula viene envuelta en proyecto de ley y su objetivo, más que generar ingresos, es garantizar prestaciones. La Xunta quiere ofrecer en su normativa de esperas máximas la posibilidad de acudir a la privada pagando la operación con dinero del paciente. Según La Opinión, sería sólo una última garantía, aclara la Conselleria, porque entiende que siempre podrá atender antes de esa demora máxima de 60 días para intervenciones quirúrgicas y 45 días para cita médica o prueba diagnóstica. Con todo, La Asociación de Hospitales Privados no ha tardado en criticar que el paciente deba anticipar los gastos, porque supondría una discriminación a aquellos que tengan menos recursos.

La idea también ha encontrado entre sus detractores a otras comunidades como la valenciana, que ha señalado que no entra en sus previsiones costear este plan de choque personalizado, tal y como ha denominado la opción de pago por parte del paciente, según informa La Razón. A juicio de la Generalitat valenciana, esta posibilidad de gestión resulta mucho más costosa que los conciertos con el sistema sanitario privado. Tampoco le queda claro el tiempo y la forma en que el paciente cobraría el dinero adelantado y que, tal y como están las arcas públicas, podría ir para largo. Así que en la Comunidad Valenciana prefieren fiar la reducción de las listas de espera a la red pública.

Los profesionales tampoco parecen compartir la iniciativa y también ven peligro de discriminación entre pacientes: los que se puedan permitir pagar operaciones y los que no.