14 nov 2018 | Actualizado: 16:30

Cirujanos del H. San Pedro de Alcántara intervienen con éxito dos casos de malformaciones torácicas

El hospital amplía su cartera de servicios en materia de cirugía de la pared torácica

Miércoles, 02 de noviembre de 2011, a las 16:06

Hospital San Pedro de Alcántara.

Redacción. Cáceres
Los cirujanos del Servicio de Cirugía Torácica del Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres, Luis Berlanga y Sara de Cabanyes, han realizado con éxito dos intervenciones de malformaciones torácicas en dos pacientes de 17 y 18 años aquejados de Pectus Excavatum. Con ellas, el Hospital San Pedro de Alcántara incorpora a su cartera de servicios el empleo de técnicas mínimamente invasivas en cirugía de la pared torácica.

El Pectus Excavatum es una malformación del tórax que ocurre en uno de cada mil niños. Esta deformidad congénita se caracteriza por el hundimiento del esternón, y puede causar presión a los órganos que se ubican en el tórax, restringiendo el crecimiento de éstos y causando dificultad para respirar. Usualmente se acentúa a través del crecimiento del niño y más aún en la etapa de la adolescencia.

Anteriormente, la corrección quirúrgica de esta deformidad se hacía a través de un procedimiento que requería la resección de cartílagos costales y cortes en el esternón. Esto requería horas de cirugía y podría dejar al paciente con un pecho más rígido de lo normal.

Actualmente, la cirugía del Pectus Excavatum se realiza mediante un procedimiento quirúrgico mínimo invasivo que consiste en implantar una barra de Pectus para remoldear el pecho del paciente en un periodo de alrededor de dos a tres años. Para ello, se utiliza un mínimo acceso quirúrgico combinado con video-toracoscopia para la apropiada colocación de la barra de Pectus.

Esta barra de soporte torácico permite la posibilidad de reacomodar las estructuras óseas (esternón) y cartilaginosas (cartílagos costales) aplicando la fuerza desde adentro hacia afuera y eliminando la deformidad. La barra de soporte torácico y sus estabilizadores están hechos de acero inoxidable y se retirarán cuando se vean claramente los cambios en la forma del pecho, una solución que ocurre aproximadamente en dos o tres años.

Con esta corrección a largo plazo, el paciente podrá experimentar facilidad al respirar, elasticidad y expansión normal del tórax, así como el crecimiento adecuado de pulmones y corazón.