19 nov 2018 | Actualizado: 18:10

CESM valora la posibilidad de una huelga estatal

De forma complementaria a la movilización en Madrid planteada por la OMC, que ha acordado liderar

Miércoles, 21 de noviembre de 2012, a las 22:15

María Márquez / Imagen: CESM. Madrid
La comisión permanente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha acordado este miércoles no solo apoyar y liderar la movilización estatal en Madrid planteada el pasado sábado por la Organización Médica Colegial (OMC), sino también valorar “medidas más contundentes” como la convocatoria de una huelga nacional. Ambas decisiones deberán recibir el visto bueno del Foro de la Profesión Médica, cuya próxima reunión se baraja para mediados de diciembre.

Albert Tomàs y Francisco Miralles, presidente
y secretario general de CESM.

A juicio del secretario general de CESM, Francisco Miralles, la situación sanitaria nacional “es de suficiente gravedad” como para consensuar con todos los sindicatos autonómicos la necesidad de una jornada de paro. En cuanto a los plazos, prefiere no pronunciarse de forma rotunda por el momento ya que si bien no considera “urgente” la convocatoria dada la proximidad de las fiestas navideñas, tampoco descarta que pudiese programarse antes de que acabe el año. La idea de la ejecutiva nacional de CESM es hacer una “valoración clara y pausada” sobre la conveniencia de esta decisión, teniendo también en cuenta que hay autonomías en las que los acuerdos entre sindicato médico y consejería ha relajado la tensión, como es el caso de ‘las dos Castillas’, y otras en las que “las posturas comienzan a aproximarse”, como en Extremadura, Murcia o Galicia.
El motivo

El motivo de la huelga es para Miralles el hecho de que se esté “cuestionando al Sistema Nacional de Salud en lo relativo a su continuidad; el profesional entiende que es sostenible, eficiente y de calidad, sin necesidad de derivas hacia lo privado”. La clave debería estar, en su opinión, en reforzar el diálogo del médico con las Administraciones bajo el liderazgo del Ministerio de Sanidad, al que corresponde “transmitir serenidad al profesional, porque de lo contrario nos espera una situación muy penosa”.