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CESM critica “la rigidez” del sistema de pensiones

Hidalgo: “Son decisiones muy drásticas a las que difícilmente se les encuentra un rasgo de bondad”

vie 03 junio 2011. 13.42H

Redacción. Madrid
La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha criticado la orden publicada por el Gobierno sobre la incompatibilidad de la percepción de una pensión y la actividad privada, que entrará en vigor el 1 de julio, y se ha preguntado a quién beneficia “un sistema rígido de pensiones”. María Jesús Hidalgo, del Centro de Estudios Sindicato Médico de Granada y vicepresidenta de CESM, ha explicado que dicha norma “modifica la situación excepcional de los profesionales colegiados de poder cotizar a mutualidades alternativas en lugar de hacerlo al Régimen especial de trabajadores autónomos (RETA)”. Al cotizar simultáneamente en el régimen general y por esta vía, al médico se le permitía compatibilizar la pensión de jubilación con el mantenimiento del ejercicio libre de la profesión, al igual que todas las profesiones liberales colegiadas que disponían de su mutualidad de previsión social.

María Jesús Hidalgo, vicepresidenta
de CESM.

A partir de la entrada en vigor de la orden, quienes accedan a la situación de jubilación y tengan actividad privada tendrán que optar por renunciar a su pensión de la Seguridad Social o cerrar su actividad privada. “Son decisiones muy drásticas a las que difícilmente se les puede encontrar un rasgo de bondad”, ha señalado Hidalgo.

“Quienes primero se van a ver afectados por esta nueva disposición son los profesionales que han tenido la osadía de tributar en escalas elevadas del IRPF, aportando valor económico a nuestro país. También han cotizado generalmente por máximos a la Seguridad Social y en muchas ocasiones por doble partida (también a clases pasivas), aunque sólo percibirán prestación económica por una de ellas”, ha añadido la vicepresidenta de CESM, en un comunicado.

En su exposición, María Jesús Hidalgo también ha lamentado “la expropiación” que se hace a la sociedad “de todo el conocimiento, valor social y económico añadido que aportan estos trabajadores, generalmente altamente cualificados”. Entre otros “daños colaterales”, la vicepresidenta de CESM ha citado el incremento del paro entre el personal auxiliar de consultas y despachos o las bajas en las mutualidades.