Redacción Médica
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César Pascual: “Valdecilla no es ni por asomo la externalización de Madrid”

El centro ha contratado a un solo proveedor para servicios no asistenciales

Miércoles, 05 de febrero de 2014, a las 17:59

Pascual explica por qué Valdecilla es diferente a Madrid.

Javier Barbado. Madrid
“Ni por asomo es como lo de Madrid”. Con esta aseveración el gerente del Marqués de Valdecilla de Santander se distancia del modelo Alzira o de concesión administrativa y de cualquier fórmula de gestión de la asistencia por parte de una empresa privada a la hora de explicar el proyecto del hospital. En este caso, un solo proveedor agrupa en un solo contrato la gestión de servicios no asistenciales donde antes se había suscrito una cuarentena de acuerdos por parte del centro. Pero en nada afecta de forma directa a los contratos de los profesionales, que siguen sujetos al Derecho administrativo en el sistema sanitario público. Cosa distinta es que, a la hora de otorgar concesiones a la prestación no asistencial, el hospital se haya valido de opciones inéditas en el sector como el llamado “diálogo competitivo”, que agiliza los trámites y da con la concesionaria idónea con más garantías que el concurso público.

¿En qué consiste, con exactitud, el contrato de colaboración público-privada que se quiere  desarrollar en el hospital? ¿Afecta a los profesionales, es decir, es una fórmula “de bata blanca” o solo a los servicios no asistenciales?

El contrato de colaboración entre el sector público y el sector privado para la realización de una actuación global e integrada en Valdecilla constituye una fórmula de contratación que contemplan la legislación española y la europea.

En términos sencillos, es una especie de contrato a largo plazo de prestación de servicios no asistenciales (limpieza, alimentación, seguridad, energía, mantenimiento, etc.) de proveedor único, que lleva aparejada la conclusión de la fase III del Plan Director del hospital, pendiente desde hace más de 14 años.

La obra es, por tanto, una pequeña parte del contrato. Los casi 40 contratos que el hospital ya tenía con otras empresas quedan agrupados ahora en un solo proveedor, por tanto, evidentemente, se diga lo que se diga, no es una privatización.

A los profesionales sanitarios (facultativos, Enfermería, Fisioterapia, Farmacia, Psicología, técnicos, etc.) no les afecta en absoluto, ni tampoco al personal administrativo ni a los celadores. Todo este personal sigue siendo estatutario y se gestiona en régimen de gestión directa. Nunca estuvo en los planes de la Consejería modificar el régimen de estos profesionales. Por lo tanto, es absolutamente falso que el proceso sea, ni por asomo, similar a lo que ha ocurrido en Madrid.

Los colegios de médicos y enfermeros se han distanciado del recurso del PSOE contra ese contrato de colaboración, aunque dicen “respetarlo”: tal como usted lo ve, ¿se oponen los profesionales al proyecto?

Personalmente, creo que no ha sido un malentendido y que los colegios de Médicos y Enfermería se vieron obligados a exigir una rectificación del PSOE, que en una nota de prensa manifestó contar con la adhesión de ambos órganos colegiados. Creo sinceramente que la posición de ambos colegios es de defensa de la sanidad pública y que en ningún momento han visto en el proyecto un riesgo para el carácter público de Valdecilla, sino que han entendido que es un procedimiento contractual para terminar en 16 meses unas obras que se hacían interminables y tenían un alto coste para los profesionales.

La adjudicación de las obras se ha hecho a Ferrovial-Siec: ¿qué pasó con la anterior concesionaria?

No existía una concesionaria anterior. Lo que existía era una UTE (Unión Temporal de Empresas) a la que se había adjudicado la construcción de la fase III del Plan Director de Valdecilla, la última fase. Sin embargo, durante la construcción se produjeron enormes retrasos y modificados en el proyecto con  incrementos presupuestarios insostenibles. A modo de ejemplo, el proyecto aumentó en 20.000 metros cuadrados que no eran necesarios para la actividad asistencial. Estas circunstancias condujeron a una paralización de las obras cuando dicha UTE solicitó un nuevo modificado al Gobierno entrante. Dado que no hubo acuerdo, el Gobierno de Cantabria tomó la decisión de rescindir el contrato, con responsabilidad culposa de la UTE y avalado por un informe del Consejo de Estado, que confirmó todos los argumentos del Ejecutivo.

Las obras de ampliación del hospital por fin se han reanudado el pasado día 15: ¿cuándo  estarán concluidas?

Las obras concluirán en el segundo trimestre de 2015, que es el plazo que las empresas adjudicatarias propusieron. A ellos corresponde ahora toda la responsabilidad de concluir la obra en plazo, a riesgo de caer en graves penalizaciones económicas si no lo hacen, pues no caben revisiones de precios ni modificaciones. Estoy firmemente convencido de que por fin los ciudadanos de Santander y toda Cantabria verán cumplido un deseo común: la finalización de Valdecilla tras el desgraciado accidente de 2009.

¿Funciona en Valdecilla un estilo de gestión “empresarial” en la medida en que la rigidez administrativa lo permite como, por ejemplo, por medio de incentivos y control de la labor de sus trabajadores?

Como he dicho antes, el de Valdecilla es un modelo de gestión directa, es decir, de tipo administrativo tradicional. Por lo tanto, no dispone de mecanismos que sí existen, por ejemplo, en las empresas públicas para articular una organización más eficiente.

Esto no quiere decir que el hospital no disponga de unos indicadores competitivos, comparativamente hablando, con hospitales similares del resto del Estado. Como afortunadamente en nuestro caso no se han producido recortes, nuestra productividad se mantiene. Y no creo que aumentar la productividad simplemente a costa de reducir el denominador represente un éxito. Dicho lo cual supongo que, como en el resto del país, la introducción de la gestión clínica necesariamente conllevará cambios que corresponderá definir y articular al Ministerio de Sanidad, al Consejo Interterritorial y a las propias comunidades autónomas.

¿Cómo marcha el Idival, antiguo Ifimav, desde que usted ostenta la gerencia del hospital? ¿Qué conexión existe entre el instituto y los profesionales del centro?

Idival, el Instituto de Investigación de Valdecilla, heredero del antiguo Ifimav, supone una apuesta estratégica de primer orden para el hospital. Hemos incorporado a la Universidad de Cantabria como entidad de pleno derecho y creemos que las sinergias que vamos a obtener con el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (Ibbtec, integrado por la Universidad, el CSIC y el Gobierno de Cantabria) supondrán un salto cualitativo en la investigación biomédica.

Otro tanto ocurre con la otra apuesta estratégica de Valdecilla: el Hospital Virtual, un Centro de Innovación, Simulación y Alto Rendimiento que desarrolla una labor de capacitación de alto nivel e innovación, en asociación como partner del Centro de Simulación Médica de Boston. O con empresas como Intuitive Surgical para el entrenamiento y acreditación de profesionales con los robots Da Vinci del hospital. Valdecilla es, pues, una corporación formada por el hospital universitario, el instituto de investigación y el hospital virtual.  

Usted estuvo en la gerencia de dos hospitales de la Comunidad de Madrid, el Infanta Leonor y el Virgen de la Torre de Vallecas. ¿Qué opina de la parálisis del proyecto de la Consejería de implantar la gestión privada en seis hospitales y 27 centros de salud?

El Hospital Infanta Leonor es una empresa pública y el Hospital Virgen de la Torre es un hospital de gestión pública directa. Puedo asegurarle que gestionar cohesionada y coordinadamente ambos hospitales representó un reto profesional y personal de gran envergadura. Aunque en distinta forma, ambos resultaban afectados por el proceso que menciona, pero permítame que, ante esta pregunta, no me posicione, por no haber vivido en primera persona el proceso. Desde la distancia la visión que se tiene de las cosas siempre es insuficiente, sesgada y parcial y sinceramente no me atrevo a emitir un juicio.


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