Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:50

Cerca de 400.000 euros para prevención de drogodependencias

Todas las corporaciones locales con las que se firmará disponen de un plan municipal o comarcal en esta materia

Martes, 10 de septiembre de 2013, a las 14:02

Redacción. Zaragoza
El Consejo de Gobierno ha aprobado la firma de convenios de colaboración con diferentes entidades locales para la financiación de las competencias compartidas en materia de prevención de drogodependencias y otras conductas adictivas. Para ello, el Ejecutivo Autónomo destinará 377.974 euros en 2013.

Roberto Bermúdez de Castro, portavoz del Gobierno.

Desde el año 1987, y de forma ininterrumpida, el Gobierno de Aragón ha venido suscribiendo convenios de colaboración para dar respuesta a los problemas relacionados con el consumo de drogas impulsando recursos de prevención, tratamiento y reinserción.

Todas las corporaciones locales con las que se firmará este convenio disponen de un Plan municipal o comarcal en materia de asistencia y prevención de las drogodependencias. Concretamente, se han aprobado los convenios con los ayuntamientos de Alcañiz, Calatayud, Huesca, Jaca, Monzón, Tarazona, Teruel y Zaragoza; y con las comarcas de Alto Gállego, Andorra, Bajo Aragón-Caspe, Cuencas Mineras, Sobrarbe y Jiloca.

Los Centros de Prevención Comunitaria son recursos pertenecientes a las corporaciones locales que desarrollan funciones que tienen por objeto reducir o evitar el uso y/o abuso de drogas y los problemas asociados a éste, así como promover hábitos de vida saludables. Estos centros juegan un papel de dinamización de procesos, coordinación y desarrollo de las intervenciones que, ligadas al ámbito local (municipal / comarcal) se concretarán en los Planes Locales de Prevención de Drogodependencias y otras Adicciones.

Los centros, además de desarrollar los programas preventivos ya instaurados, incluirán entre sus funciones el trabajo de proximidad, tomando contacto con individuos o subpoblaciones de especial riesgo que no acceden a la mayoría de los servicios existentes, o a los canales tradicionales de la educación para la salud.