Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 16:00
Martes, 22 de noviembre de 2011, a las 17:31

LOS CAFÉS DE REDACCIÓN MÉDICA
Carlos González-Vilardell, presidente del Colegio de Médicos de Sevilla
“La sanidad andaluza ha estado haciendo política clientelar”

Afirma que “a veces nos hemos sentido huérfanos de la OMC defendiendo la colegiación”

Espera poder optar a un tercer mandato al frente de la corporación sevillana

Quitó la denuncia contra Uniteco porque su formación cristiana no le lleva a "venganzas"

Óscar López Alba / Imagen: Diego S. Villasante.
Carlos González-Vilardell es oftalmólogo, y lleva más de una década en diferentes cargos del Colegio de Médicos de Sevilla, del que es presidente desde 2005. También lo ha sido del Consejo Andaluz de Médicos y en la actualidad es vicepresidente de AMA. Cree en la colaboración público-privada, y es un defensor acérrimo de la colegiación obligatoria, retirada hace años por la Administración en Andalucía. Confía en que un cambio político autonómico la devuelva en 2012.

Carlos González-Vilardell, en la sede del Grupo Sanitaria 2000.

Estamos a la mitad de su mandato en el Colegio sevillano, ¿cuál es el balance?

Siempre hay cosas que hacer, porque los colegios profesionales son elementos vivos, al socaire de las circunstancias. Como es normal, nos está afectando la crisis, pero también porque tenemos una Administración que es poco proclive a lo que son los colegios profesionales. Estamos notando que no se están cubriendo todas las colegiaciones que deberíamos tener. Yo echo en falta unos 1.300 colegiados, y además está cundiendo lentamente la descolegiación, favorecida por circunstancias económicas y por una Administración que lo propicia.

Las corporaciones vivimos solo de las cuotas colegiales y de algún servicio que desarrollamos por el bien de la colegiación, lo que nos da libertad de expresión, y eso muchas veces le duele a algunas personas, pero bendita la libertad de expresión.

¿Cuáles son los retos que se plantea en este tiempo?

En la perspectiva están las elecciones en Andalucía. Llevamos 30 años del mismo gobierno, no ya del mismo partido, sino de la misma tendencia, y eso hace que las cosas se hayan podido viciar o acostumbrar. Creo que es necesario el cambio. Democracia es alternancia en el poder, y si no algo falla. En Andalucía nos merecemos otro cambio, del sesgo que sea, para tener otra forma de mirar. Al socaire de estos cambios, el partido que está en la oposición, que puede ganar las elecciones, puede devolvernos la colegiación obligatoria. Eso esperamos. Que cuenten más con nosotros. Somos depositarios de la ética, de la deontología, debemos serlo también del registro de profesionales, que en Andalucía no lo tenemos por culpa de la política que ha seguido la Administración, de la lucha contra el intrusismo… Creemos precisamente que somos un apoyo para la Administración, no una amenaza.

¿Va a revalidar la presidencia presentándose a una tercera elección en el Colegio de Médicos de Sevilla?

Los estatutos que estamos aplicando a partir de este periodo contemplan que solo podemos estar dos mandatos. Lo que nos permite otro periodo más a la junta directiva actual. Yo personalmente me encuentro bien, me rondan la cabeza muchas ideas, estamos tratando de hacer un Colegio moderno. Mi intención es seguir otro periodo si mis compañeros colegiados me eligen.

¿Proyectos colegiales para los próximos años?

Denuncia contra una correduría en las elecciones pasadas.

Las últimas elecciones fueron polémicas porque usted denunció un ‘ofrecimiento’ por parte de una correduría, Uniteco. ¿Cómo está este caso?

De momento nosotros somos los que autogestionamos todos los servicios del Colegio, y lo que produce esta autogestión lo reinvertimos en la corporación, y lo que sobra en patrimonio del Colegio. Ese remanente que puede quedar es lo que me ofrecieron en cierto momento para que quedase para una empresa que gestionase esa serie de cosas. Quedó en el aire de que yo me podía beneficiar en ese extremo. Como aquello se hizo el comentario delante del secretario general del Colegio y de dos letrados, yo me vi desbordado. Yo soy oftalmólogo, nada más, no estoy acostumbrado a estas cosas. Y pensé que era grave. Lo puse en conocimiento del jefe Superior de Policía, que me dijo que hice muy bien en denunciarlo.

Lo pasé mal, pero logramos hacer unas elecciones limpias. Mis compañeros me apoyaron, hubo mucha gente de la sociedad de Sevilla que me mostró su apoyo por la calle. A mí me aplaudieron, yo saqué mis elecciones adelante con limpieza y honradez.

Pero, ¿la denuncia sigue su trámite?

La denuncia siguió hasta un momento en el que me dijeron que estaban dispuestos a pedirme disculpas y así lo hicieron, y tengo la carta en la que me piden disculpas. Como yo soy una persona que está criada en un mundo cristiano, que no propicia la venganza, aquello lo paramos con esa carta de disculpa y retiré la denuncia porque aquello solo iba a llevar a seguir mareando las cosas. Además, en los estatutos hemos corregido posibles dádivas que puedan garantizar votos y demás asuntos.

Comentaba antes la proximidad electoral en Andalucía. ¿Cómo ve la propuesta del PSOE y la del PP en la comunidad autónoma?

Estuve presente en el Congreso del PP en Andalucía celebrado hace unas semanas. El doctor Jesús Aguirre, que es senador y fue vicepresidente de la Organización Médica Colegial (OMC), hizo una exposición de las propuestas sanitarias del partido y a mí particularmente me gustaron. Allí tuve la oportunidad de preguntar si iban a devolver la colegiación obligatoria si llegaban al poder, y me dijo que sí. También propuse si se iba a intentar corregir la muerte digna, y me dijeron que sí. Y también al registro de profesionales sanitarios, que recoge la Ley. Porque ahora, si por ejemplo hay una catástrofe, no se sabe dónde están los médicos.

También me gustó la intervención de Javier Arenas, que demostró tener un gran conocimiento de la sanidad, desde la Atención Primaria, la Especializada, del gasto farmacéutico… Creo que es una alternativa importante, dinámica, que tendrá que estar el tiempo que sea para que luego vengan otros.

¿Cómo valoraría los años de María Jesús Montero al frente de la sanidad andaluza?

Para los colegios profesionales sanitarios no realmente buenos. En general, ha seguido moviendo un gran monstruo que es la sanidad andaluza, que es de los andaluces, no del Partido Socialista. Creo que con la sanidad, en Andalucía y en otros sitios, se ha hecho una política clientelar, no sanitaria seria. De ahí viene el problema económico tan importante que tenemos ahora: pago a los farmacéuticos, precariedad laboral… Hay que buscar otras formas de gestión, como Muface o el Modelo Alzira de Valencia, y buscar un gran Pacto de Estado por la Sanidad.

¿Cómo ve el Código Deontológico y su tratamiento de la muerte digna, que acaba de mencionar?

Nosotros en una Asamblea de la OMC presentamos una serie de alegaciones, se votó y salió el Código Deontológico de una forma limpia y democrática. Que es mejorable, pues claro, y la Constitución Española también. Pero ahora es lo que tenemos y es un punto de partida importante. De todos los colegios que forman la OMC solo hay un Colegio, el de Toledo, que es el que está presentando ‘peros’, con un miramiento quizá demasiado elitista a mi entender.

Desde su comunidad, ¿cómo se ve la colaboración público-privada?

Hay una palabra que es ‘privada’, que parece que suena a dinero. Es como si tuviéramos que ir al médico y dejar en una bandeja seis euros para que nos atienda. Vamos a utilizar mejor la palabra ‘concertado’. Que yo sepa, últimamente había 11 millones de pólizas en España que prestan una atención sanitaria muy buena y muy importante, que están haciendo crecer la sanidad española de forma muy digna. Si las mutuas y Muface se parasen, la sanidad pública no tendría posibilidades de atender a todos los pacientes. Lo que hay que intentar es ver cómo aliviar la sanidad pública, fomentando el modelo Muface, el Alzira, fomentando la iniciativa privada. Yo siempre digo que un consejero no es solo de la sanidad pública, es de toda la sanidad de su comunidad autónoma. Hay que utilizar todos los mimbres que haya.

¿Cómo define el trabajo de Montero en la Consejería?

¿Qué opina de la relación público-privada en el SNS?

Usted ejerce en la pública y en la privada, ¿existe demonización hacia la privada?

Casi todo el ejercicio que se está haciendo en la privada últimamente es a través de la concertada. Un médico con ejercicio privado donde sea, de 10 pacientes que ve, 8 son a través de las compañías como Sanitas, Adeslas, Caser… De los otros dos uno es que viene privado, y el otro un compromiso social del médico. La privada crea riqueza, descarga a la pública, y ha permitido que las personas puedan elegir el modelo que quieran, libremente. No se hace daño a nadie, hay mucha gente viviendo de eso, por qué lo vamos a destruir.

Hay colegios como el de Madrid que han levantado la voz respecto a los honorarios que cobran los médicos de las compañías, ¿en Sevilla existe también esta sensibilidad?

Hemos trabajado durante cuatro años creando lo que son las sociedad profesionales por especialidades, que congregasen al cien por cien de los profesionales. Esas serían las que gestionasen sus honorarios con el ejercicio por acto médico y quirúrgico, para que no suceda lo que en muchos casos está sucediendo. Que si se protesta, apartan al médico y entra otro a reemplazarle a bajo precio. En algunos casos hemos conseguido que funcionen esas sociedades profesionales. A los colegios de médicos las compañías no nos permiten ser interlocutores, y los médicos están muchas veces desunidos. Creemos que se puede llegar a otro reparto de los beneficios que produce la atención a los pacientes en este ámbito.

Otro de los temas de actualidad es la prescripción por principio activo. ¿Qué le parece que se haya establecido por decreto?

Se viene haciendo desde hace tiempo, no ya por principio activo, sino en el genérico, que existen varios. Lo que aprendemos en farmacología cuando estudiamos la carrera es el principio activo. Que nosotros recetemos y que el farmacéutico dé el mejor que pueda haber, eso ya se hacía en la farmacia militar. Provoca un ahorro importante. Lo que hay que procurar es que demos a las personas el mismo color de pastillas, el mismo envase, porque hay pacientes que pueden confundirse. Para el médico va a ser más fácil tener en la cabeza el principio activo que catorce nombres de marcas. A la larga todo eso va a funcionar.

¿Pueden existir fricciones entre el médico y el farmacéutico, incluso con el enfermero?

Si la Medicina está socializada, y es un bien social, tiene que ser para todo el mundo y todos los que trabajamos para la pública. Ahí hay un elemento económico importante que es la farmacia y lo están metiendo en el mismo saco de la medicina socializada, lo que puede causar cierto malestar. Estamos tocando un modus vivendi de las farmacias, que a lo mejor estaban sobrevaloradas en algunas cosas. Yo no quiero que se rompa el modelo de gestión de las farmacias. Porque tener una farmacia en el núcleo más pequeño de población es importante. El médico es un actor importante e intermedio entre el bien del paciente y las normas que dicta la Administración. No debemos tener problemas con el farmacéutico, en todo caso con la Administración.

En cuanto a los enfermeros, saben cuál es su sitio, cuál es su papel. Son profesionales muy preparados, que nos los están quitando desde otros países europeos porque saben de su valía. Ellos asumen su rol con dignidad. Y son el gran aliado de la atención sociosanitaria para la población, y habrá que terminar de definir su función. Ahora, diagnosticar, por ley, solo lo puede hacer el médico, y con ese diagnóstico el que puede emitir una receta es el médico, por preparación y por legislación.

Óscar López Alba, redactor jefe de Redacción Médica, y Ricardo López, director general del Grupo Sanitaria 2000, con el presidente del Colegio de Médicos de Sevilla, Carlos González-Vilardell.

Uno de los problemas que más preocupan a la profesión médica, es el de las agresiones a profesionales sanitarios. ¿Cómo contempla este asunto y el Observatorio que ha puesto en marcha la OMC?

Nuestro Colegio lleva ya casi doce años con un observatorio propio de las agresiones. Animamos a que las agresiones se notifiquen en el Colegio de Médicos para que puedan hacerse cargo los abogados que están ahí especialmente para eso, y después animamos a que se hagan públicas esas agresiones. No siempre encontramos la colaboración del médico, por presiones sociales, por vergüenza, por diversos motivos. Hemos encontrado amplia colaboración en las fuerzas públicas, y por su puesto, con la Justicia. Hemos llegado ya a casos de delito. Concienciamos también a la ciudadanía, y hay que decir que la Consejería también está apoyando. También ha que decir a la ciudadanía que sus quejas y frustraciones tienen otros cauces, no debe pagarlos el médico. Poco a poco se va consiguiendo concienciar a la población de las consecuencias de agredir a un profesional. Nadie se atreve a pegar a un Guardia Civil, y el que lo hace le cae una pena importante. El médico lo que presta es un servicio de confianza con el paciente, que es un servicio extraordinario, y no se merece maltrato.

¿Cómo valora el mandato que está desarrollado Juan José Rodríguez Sendín al frente de la Organización Médica Colegial?
 

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