Redacción Médica
19 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:05
Domingo, 11 de marzo de 2012, a las 17:28

LOS CAFÉS DE REDACCIÓN MÉDICA
TRINIDAD JIMÉNEZ, SECRETARIA DE POLÍTICAS SOCIALES DEL PSOE
“No sé si es bueno que haya unanimidad política en el Consejo Interterritorial”

Frente al copago, defiende reducir costes estructurales que no afecten a la calidad asistencial

El PSOE se opondrá a desfinanciar medicamentos para enfermedades menores

Asegura que “no se le ocurre qué recortar de la cartera de prestaciones”

“La industria farmacéutica ha soportado gran parte de la dificultad que el propio sistema ha tenido”
Ricardo López / María Márquez / Imagen: Diego S. Villasante. Madrid
Trinidad Jiménez ha vuelto al ámbito sociosanitario gracias al nuevo organigrama socialista de Alfredo Pérez Rubalcaba. Con la veteranía de haber pasado por el Ministerio de Sanidad, se ha propuesto construir una oposición “útil” poniendo el énfasis en cuestiones que ella dejó perfiladas y se han atascado en los últimos meses, como la prescripción enfermera, el impulso al fondo finalista gravando el alcohol o el tabaco, o la Ley de Dependencia, ante cuya paralización está especialmente preocupada. No recuerda como un problema la heterogeneidad política del Consejo Interterritorial que lideró en diversas ocasiones, y en cambio muestra sus dudas ante la eficacia de la actual hegemonía popular con la que cuenta Ana Mato. Ante el conflicto de asistencia transfronteriza, lo tiene claro: "A pesar de la transferencia de competencias, el Ministerio debe liderar desde una posición de mayor liderazgo y fortaleza".

Trinidad Jiménez, secretaria de Políticas Sociales del PSOE.

¿Qué percepción tiene de la marcha del Ministerio de Sanidad desde que dejó el Paseo del Prado en octubre de 2010?

He seguido muy de cerca todo lo que ha ocurrido en el Ministerio. El más de año y medio al frente de Sanidad fue un tiempo muy intenso y complicado, pero también muy interesante porque me tocó gestionar una crisis pandémica de la Gripe A. Así que todo lo que ha sucedido ha sido objeto de mi atención. Además, dejé muy avanzados asuntos que eran para mí muy importantes, estuve pendiente de su aprobación final, como la modificación de la Ley Antitabaco. Ahora vuelvo a la responsabilidad que tenía en ese Ministerio, tomando contacto con los profesionales y organizaciones sobre las cuestiones más urgentes.

El Consejo Interterritorial (CI) del 18 de marzo fue un punto de inflexión en el consenso con las autonomías...

El Consejo ejerció una labor fundamental en la gestión de la crisis, con la presencia del PP y PNV, y todos se portaron con una gran lealtad institucional. Estábamos tan preocupados por gestionar la Gripe A con la gran alarma mundial que existió, que nos hizo a todos coordinarnos y cooperar para sacar adelante la mejor gestión. Es verdad que este nivel de colaboración no siempre se puede mantener. Espero que el CI, ante los desafíos más urgentes de la sanidad, sea capaz de preservar un sistema de salud que es de los mejores del mundo. Yo confío en que profesionales y consejeros sepan estar a la altura de las circunstancias.

Parece más fácil ahora que en su época, ya que prácticamente todas las autonomías son del Partido Popular…

No sé si es bueno que haya unanimidad en preferencias políticas porque cuando hay que consensuar, la política es por definición pacto y transacción, y cuando se armonizan los intereses, siempre suele haber un resultado mejor. Es verdad que la ministra tendrá mayor facilidad de lograr acuerdo, y espero que redunde siempre en el fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud.

El PP rechazaba el copago cuando Jiménez era ministra.

El Ministerio debe liderar ante el conflicto transfronterizo.


¿Considera que en el último año de Gobierno socialista se rompió la cohesión existente?

La ministra Leire Pajín siguió en la senda de buscar acuerdos. Además, mantuvo gran parte del equipo que estuvo conmigo. No solo los ministros lideramos, sino que es muy importante la labor del equipo. En marzo de 2010, adoptamos acuerdos que se han ido desarrollando posteriormente, como el RD de troncalidad, o la prescripción de enfermería… La reducción del gasto farmacéutico también fue consolidada por Pajín. Ha funcionado con un alto nivel de acuerdo.

De esa hoja de ruta de 2010, ¿qué falta a su juicio para concretar todos los acuerdos?

En el último CI, la ministra Mato ha abordado cuestiones concretas que veníamos arrastrando en parte yo, y en parte la ministra Pajín, como la activación de la central de compras… Hay asuntos que redundan en una mayor gestión. Ahora lo que pasa es que los consejeros tienen grandes dificultades financieras, pero estoy convencida de que les gustaría contar con más recursos para atender de forma adecuada las necesidades del sistema. En cuanto a las reducciones presupuestarias, nosotros nos concentramos en reducir el gasto presupuestario, que cuando llegué era de un 25 por ciento, y hemos ahorrado 5.000 millones de euros. También tengo que destacar el apoyo de la industria farmacéutica, tengo una excelente valoración del esfuerzo que tuvieron que hacer.

Ahora hay que reducir costes estructurales que no afecten a la calidad asistencial, sin tener que recurrir a medidas extremas como el copago. Yo introduciría impuestos que con carácter finalista vayan encaminados a financiar la sanidad, esa es la única manera de garantizar el destino de esos recursos. Para ello, propusimos los impuestos de alcohol y tabaco, que sé que no es mucho, calculamos unos 1.000 millones de euros anuales, pero al menos es un respiro. También estamos haciendo una evaluación de las tecnologías sanitarias y de los propios medicamentos, además de una mejor gestión de cobros a terceros.

Tenemos que intentar preservar el SNS para que, cuando salgamos de la crisis, el sistema esté manteniendo su calidad.

Hablaba del copago, ¿el PSOE cree que el PP lo introducirá en esta legislatura?

Siendo yo ministra, cuando hablé con dirigentes del Partido Popular, todos se negaban a introducir el copago porque ya financiamos la sanidad a través de impuestos, y por tanto el copago introducirá inequidades. Hay que buscar otra fórmula, porque quienes van a tener que aportar más son los enfermos crónicos, aquellos que prácticamente todas las semanas tienen que acudir al médico.

Además, el copago entraña gastos de gestión para su ejecución. Ahora acaba de hacerlo CiU en Cataluña con el euro por receta. Tenemos que ser muy conscientes de que la situación financiera. El SNS supone un 6,5 por ciento del PIB, no me parece un gasto tan elevado, dos puntos por debajo de la media europea y es uno de los mejores. Tampoco hay que olvidar que es la primera empresa del país. Tenemos que hacer más fuerte al SNS, y cuidar un ámbito que está ahora paralizado que es la investigación, la clave de cuáles van a ser las necesidades futuras. Hay que hacer frente a nuevos desafíos.
 

El posible recorte de prestaciones.

Jiménez valora la Ley de Dependencia.



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