Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05
Jueves, 06 de marzo de 2014, a las 20:58

Miguel Carrero, presidente de PSN, y Faustino Blanco.

Redacción. Madrid
El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, ha defendido este jueves en Madrid una ‘sanidad inteligente’, un modelo de organización sanitaria eficaz y eficiente, que cuente con la participación activa de los profesionales en la toma de decisiones a través de la gestión clínica, volcada en la atención integral a los problemas de salud de los ciudadanos y que además sea motor de crecimiento y de riqueza a través de la investigación y la innovación. Blanco ha hecho estas declaraciones en el marco del ciclo de conferencias sobre la Calidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS) organizado conjuntamente por el Grupo Previsión Sanitaria Nacional (PSN) y la Fundación Ad Qualitatem y patrocinado por Air Liquide, Iba Molecular y Gasmedi.

Faustino Blanco ha defendido el modelo público y ha cuestionado la eficiencia que se proclama desde la gestión privada. “Esta eficiencia básicamente se fundamenta en la media-baja intensidad tecnológica, en la contención en los gastos de personal, menos empleados y con salarios más bajos, y condiciones de empleo donde solo unos pocos profesionales de referencia obtienen una alta remuneración económica mientras que la inmensa mayoría se empobrece, se precariza y ve frenado su desarrollo profesional con este modelo”. Blanco ha abundado en su tesis: “Todas esas cosas, a mi juicio, afectan a la calidad de la atención. Además, los centros privados, dada la asimetría en la información de los sistemas, tienden a seleccionar a los pacientes y realizan o prescinden de pruebas e intervenciones que encuentran su justificación en el contexto de su negocio”.

Por otro lado, el consejero de Sanidad de Asturias se ha referido también a algunas de las amenazas que afectan a la sanidad española como son el cambio de paradigma que supone pasar de una sanidad concebida como derecho universal a un modelo vinculado al aseguramiento y cotizaciones sociales que abre la vía a la exclusión; la falta de una financiación suficiente, la introducción de copagos que no cumplen con sus objetivos de reducción de la demanda y que suponen “imponer nuevos impuestos a la enfermedad”.

“Juntos debemos definir un modelo altamente competitivo basado en el nuevo paradigma que supone combinar eficiencia, equidad y medioambiente, que a su vez integra crecimiento sostenible e inclusión. Esta búsqueda de especialización inteligente debe de servir de base sobre la que consolidar iniciativas generadoras de empleo de alta cualificación, que son las que mejor contribuyen a vertebrar el desarrollo social y económico y al impulso de la innovación como motor de cambio y progreso”, ha asegurado.

Prevención

Durante su intervención, el consejero asturiano ha expuesto la necesidad de preservar una sanidad  pública para todas las personas, volcada en la prevención, que actúe sobre los determinantes que provocan la enfermedad, en la que la atención sanitaria sea un “derecho de garantía social” y donde se precisa de un “buen gobierno sanitario”.

“Una sanidad pública definida como derecho, que sea fuerte, eficiente y bien organizada es el medio más eficaz y seguro para que la ciudadanía alcance mayores niveles de bienestar y cohesión social.

Por eso es para nosotros tan importante conseguir una sanidad pública innovadora, eficaz y austera. Necesitamos, que cada euro destinado a sanidad sea utilizado de la mejor manera para obtener los mejores resultados en salud para las personas”, ha explicado.

El Gobierno de Asturias, según ha expuesto el consejero, tiene además una visión de la sanidad como un sector estratégico de conocimiento que debe servir como elemento dinamizador de otras áreas de actividad.
Blanco ha explicado además que el Principado pondrá en marcha durante las próximas semanas la Fundación para Investigación y la Innovación Biosanitaria, que ha tenido una excepcional acogida tanto por los investigadores como por el conjunto de la sociedad.

“Esto es algo que no se improvisa y por ello estamos convencidos de que esta fundación tiene un potencial enorme para fomentar un trabajo que genere sinergias entre los equipos de investigación y de estos con el entorno económico de mayor capacidad de innovación y que debe hacer progresar la ciencia, el desarrollo y la innovación como una de las líneas estratégicas de modernización de losservicios sanitarios asturianos”, ha asegurado.

En lo que se refiere a los retos que afronta su departamento, Blanco ha informado de que para antes del verano se culminará el traslado del Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo; y del Vital Álvarez Buylla de Mieres a sus nuevas sedes y que esto supondrá un enorme revulsivo para la sanidad asturiana porque coincidiendo con este traslado se implantará, contando con los profesionales, “una nueva manera de hacer las cosas, la incorporación de un nuevo modelo de organización, de atracción de talento y de liderazgo clínico que debe potenciar la excelencia en la red hospitalaria asturiana y ser ese referente para el resto de Asturias”.