Redacción Médica
18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 17:40
Jueves, 15 de diciembre de 2011, a las 17:21

Leire Sopuerta Biota.
El Grupo Parlamentario Bildu Nafarroa ha presentado en el Parlamento de Navarra una moción en la que insta al Gobierno a analizar la “razonabilidad” de mantener externalizada la prestación sanitaria primaria y especializada por la Universidad de Navarra a sus trabajadores.

Bakartxo Ruiz.

La iniciativa, que se debatirá en la Comisión de Sanidad, también insta al Ejecutivo a plasmar en un informe dicho análisis, que será estudiado y debatido en el Parlamento. Y apuesta por que la realización del informe y su debate “condicione la renovación o revisión del contrato”.

En la exposición de motivos, Bildu recuerda que la Cámara de Comptos emitió en agosto de 2009 un informe fiscalización sobre el “contrato para la prestación de asistencia sanitaria por la Universidad de Navarra a determinados colectivos del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea”.

El informe expone que en el expediente de contratación, Osasunbidea indicaba que, en las condiciones de aquel momento, la red pública foral no podía asumir la gestión de tal servicio sin mermar la calidad asistencial del resto de usuarios, por lo que se proponía convenir con la Universidad de Navarra, mediante el correspondiente contrato de asistencia, tal prestación sanitaria. En todo caso, es constatable que no existía ningún tipo de informe que avalara esas aseveraciones.

Aquel contrato tenía por objeto, por tanto, la prestación de la asistencia primaria y especializada por la Universidad de Navarra a sus propios trabajadores y trabajadoras, con vigencia desde el 1 de Mayo de 2008 hasta el 31 de diciembre de 2011.

En las conclusiones del citado informe de la Cámara de Comptos, se señala literalmente que “convendría haber reforzado la justificación' sobre la satisfacción del interés público, especialmente en lo referido a la imposibilidad material de prestar tal servicio con medios públicos propios y/o el coste que el mismo conllevaría”.

Esta recomendación cobra más fuerza, si cabe, tras los dos últimos informes 'emitidos por esta misma institución en octubre de 2011 respecto a los conciertos y derivaciones en el ámbito sanitario, ya que los argumentos que se han utilizado para justificar estas actuaciones están cada vez más en entredicho.