Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 11:20
Viernes, 13 de enero de 2012, a las 13:49

Redacción. Vitoria
El consejero vasco de Sanidad, Rafael Bengoa, ha considerado "perfectamente asumible" el coste de unos 20.000 euros que ha supuesto efectuar 99 intervenciones quirúrgicas de varices durante cinco fines de semana en el hospital vitoriano de Txagorritxu para reducir las listas de espera.

El consejero Rafael Bengoa.

Bengoa ha hecho esta consideración en una respuesta parlamentaria a las preguntas presentadas por Aralar, grupo que se interesó por las críticas de los sindicatos sobre esta medida.

El consejero ha recordado que a lo largo de cinco fines de semana, desde el pasado mes de septiembre hasta diciembre, se efectuaron en Txagorritxu un total de 99 operaciones de varices en las piernas, a razón de diez diarias, y que el coste medio de cada una de ellas fue de unos 200 euros.

La Junta de Personal del hospital criticó esta medida de autoconcertación, es decir el trabajo extra que algunos profesionales de Osakidetza hacen fuera de su horario habitual en la propia red pública, al entender que suponía un sobrecoste innecesario en tiempos de crisis, máxime tratándose de intervenciones menores.

El consejero, por contra, ha considerado "francamente positiva" la iniciativa al haberse cumplido el objetivo de reducir la demora y las listas de espera para este tipo de operaciones y no ha descartado que pueda volver a aplicarse si se da una necesidad similar.

"La autoconcertación supone un coste perfectamente asumible y conveniente frente a otras opciones", señala Bengoa en su respuesta a Aralar, en la que aclara que el coste medio de unos 200 euros en estas operaciones de fin de semana es "prácticamente equivalente" a lo que cuestan en el programa de autoconcertación en jornada de tarde.

Ha explicado que las listas de espera se generaron al recibir este año 250 pacientes de varices más que en 2010 y a que ninguna de estas intervenciones se derivaron a otros hospitales, como ocurrió en 2009, cuando 260 pacientes de esta dolencia se remitieron a centros concertados de Álava.

Por ello entre mayo y septiembre se habilitaron 66 jornadas quirúrgicas de tarde, con "una actividad sin precedentes en los meses de verano", pero debido a ciertas bajas de personal durante ese periodo y a la falta de médicos de esta especialidad en desempleo, fue necesario adoptar esta medida durante los fines de semana, ha explicado.