El catedrático asegura que la mayor parte de las reclamaciones se deben a la falta de información



17 oct 2013. 12.24H
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Ricardo Martínez Platel / Imagen: Adrián Conde. Madrid
Domingo Bello Janeiro, catedrático de Derecho Civil de la Universidad de La Coruña, ha sido el encargado de pronunciar  la conferencia magistral sobre el régimen jurídico de la responsabilidad sanitaria, con la que ha comenzado la XX edición  del Congreso Nacional de Derecho Sanitario. Considera necesario profundizar en la formación del médico en aspectos jurídicos y legales que puedan invertir la tendencia a la judicialización de la medicina, para lo cual cree necesario incrementar la confianza y el entendimiento mutuo entre el facultativo y el paciente, ya que siete de cada diez reclamaciones se deben a falta de información o a vicios en el consentimiento informado.

El catedrático de Derecho Civil de la Universidad de La Coruña, Domingo Bello Janeiro, junto a Ricardo De Lorenzo, presidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, durante su conferencia.

Domingo Bello echa en falta una Ley específica sobre la responsabilidad sanitaria, así como también un baremo de daños médicos que sirva para contener las indemnizaciones, considerando recomendable la creación en los hospitales de unidades de Medicina Legal preventiva que sean capaces de averiguar y corregir a tiempo los posibles fallos o errores médicos que puedan desencadenar las demandas judiciales.

A su juicio, la introducción del consentimiento informado en el ámbito jurídico de la medicina ha cambiado "completamente" el modelo clásico de relación entre médicos y pacientes, generando una "práctica de la medicina a la defensiva".

Domingo Bello Janeiro, catedrático de Derecho Civil de la Universidad de La Coruña.

El consentimiento informado es un derecho humano fundamental que "protege la autonomía del paciente para reclamar una indemnización por unos riesgos de los cuales no se le informó". En este sentido, ha señalado que la aprobación del paciente sólo es válida cuando éste recibe una información completa por parte de su médico, destacando que los formularios que "los hospitales obligan a firmar" a los pacientes en el momento de su entrada "no sustituyen al consentimiento" y no tienen la misma validez legal.

El consentimiento informado no sólo ha cambiado el modelo de relación entre médico y paciente, sino que también ha supuesto un cambio en la forma de abordar las reclamaciones por negligencia ante los tribunales. "Cada vez se alega con más frecuencia la falta de consentimiento y de información", afirmó cuando históricamente las denuncias relacionadas con asuntos médicos que llegaban a los tribunales "solían estar referidas a casos de mala praxis".

Asimismo, se considera la falta de consentimiento como "una infracción grave de la lex artis", algo que con anterioridad no solía ocurrir. No obstante, el cambio más relevante en el paradigma jurídico es, en opinión de Bello Janeiro, "la inversión de carga de la prueba", ya que en los casos de incumplimiento del consentimiento informado "es el profesional es que debe probar que informó correctamente al paciente" y aportar las pruebas de ello, cosa que no ocurre en los casos de mala praxis.

Para finalizar, ha recordado que para que exista una sentencia que condene al profesional e indemnice al paciente debe existir siempre un "daño físico provocado como consecuencia de la materialización de un riesgo del que el enfermo no ha sido informado adecuadamente".

A juicio del catedrático gallego, el ámbito de protección jurídica de los pacientes es cada vez mayor y en los casos de daño desproporcionado cuentan con más recursos para acreditarlo con la consecuencia de que jurídicamente se ha aumentado el nivel de exigencia al profesional sanitario, hasta el punto de que el 70 por ciento de los médicos actúa condicionado por el miedo a las demandas, que se han multiplicado por cuatro en la última década, disparando en un porcentaje superior al 200 por cien el importe de las pólizas de los seguro, con la consecuencia de la práctica de una medicina defensiva.

En su opinión., las complicaciones durante el parto y los retrasos o errores en los diagnósticos son las fundamentales causas de las más de cien mil reclamaciones judiciales iniciadas cada año que, por especialidades, recaen más en la cirugía estética y en la ginecología, siendo el infarto y el tumor de mama las dolencias en las que se ha apreciado más veces el error médico.

Bello ha realizado un desglose de la normativa jurídica concerniente a este asunto y ha destacado, por ejemplo, que en el caso de los centros concertados, no cabe sustraerse del pago de indemnizaciones por errores médicos ya que el resarcimiento de lesiones a bienes y derechos es algo contemplado en nuestra Constitución. Asimismo, ha explicado que lo más difícil siempre, por las complicaciones que entraña, es valorar los daños morales que se pueden producir en un paciente que haya sido víctima de una mala praxis médica.
 

Ricardo De Lorenzo y Domingo Bello Janeiro. A la derecha, Osvaldo Romo Pizarro, presidente de la Asociación Iberoamericana de Derecho Sanitario; y Víctor Frigieri, presidente de la Asociación Argentina de Derecho Sanitario.

Julio Sánchez Fierro, vocal cuarto de la Asociación Española de Derecho Sanitario; Miguel Fernández de Sevilla, secretario general de la Asociación Española de Derecho Sanitario; y Francisco José Martínez Amo, presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos.

Eduardo Dantas, Eduardo Dantas, vicepresidente de la Sociedad Mundial de Derecho Medico; Ofelia y Ricardo De Lorenzo y Aparici, letrados del bufete De Lorenzo Abogados.

 


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