17 nov 2018 | Actualizado: 19:00

Aplicar la ingeniería de procesos a la gestión sanitaria mejora la eficiencia

La investigación se ha desarrollado en pacientes con síndrome coronario agudo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid

Miércoles, 26 de junio de 2013, a las 17:49

Sandra Melgarejo / Imagen: Adrián Conde. Madrid
La ingeniería de procesos permite mejorar la eficiencia de la gestión sanitaria manteniendo la calidad asistencial. De hecho, en el caso concreto de la atención a pacientes con síndrome coronario agudo (SCA), “es perfectamente factible conjugar el binomio calidad asistencial y eficiencia con plenas garantías”.  Así se desprende del estudio Más rápido, más eficiente y mejor: Un estudio asistencial de pacientes con síndrome coronario agudo, realizado por AstraZeneca y la Fundación IE.

Alfonso Rodríguez, director de Relaciones Institucionales de AstraZeneca, ha explicado que este estudio examina “todo el camino que recorre el paciente (desde que tiene los primeros síntomas hasta que recibe el alta hospitalaria y el posterior seguimiento en Atención Primaria), para identificar áreas de mejora y proponer estrategias concretas”. Rodríguez ha recordado que, en nuestro país, el SCA afecta, cada año, a más de 200.000 personas, y que es la primera causa de muerte en hombres y la segunda en mujeres.

Antonio Fernández Ortiz, jefe de la Unidad Coronaria y de Cardiología Intervencionista del Hospital Clínico San Carlos; Fabrizio Salvador, Senior Academic Advisor de la Fundación IE; Carlos Macaya, jefe de Servicio del Instituto de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos; y Alfonso Rodríguez, director de Relaciones Institucionales de AstraZeneca.

El estudio se ha llevado a cabo en el Instituto de Cardiología del Hospital Clínico de Madrid, elegido porque, según su jefe de Servicio, Carlos Macaya, “tiene una amplia experiencia en el manejo de los pacientes con SCA y fue pionero en la realización de angioplastia primaria”. A ello se une el interés de los profesionales por “potenciar la gestión clínica, optimizar los recursos e identificar áreas de mejora”. “Los pacientes son bien tratados, pero podrían ser eficientemente mejor tratados”, ha afirmado Macaya.

En este sentido, el estudio revela que, aunque los resultados asistenciales sean excelentes, cabe la posibilidad de mejorar la atención sanitaria aumentando la eficiencia y sin que ello disminuya la calidad asistencial. A través de entrevistas realizadas a los especialistas en Cardiología del Clínico, se han establecido una serie de recomendaciones. Fabrizio Salvador, Senior Academic Advisor de la Fundación IE, ha detallado algunas medidas básicas, como la creación de un sistema que garantice la aplicación de las guías médicas y ofrezca una base cuantitativa para la mejora continua; la introducción de sistemas visuales para fomentar la conciencia sobre la importancia de utilizar datos clínicos para garantizar agilidad y seguridad en el alta del paciente; la identificación de responsables del proceso, que sean capaces de mantener una visión global e integral de estos pacientes; la medición de indicadores y aplicación de benchmarking en procesos clave y costosos; y la formación de todo el personal en las mejores prácticas de auto-organización de sus tareas.

En opinión de Antonio Fernández Ortiz, jefe de la Unidad Coronaria y de Cardiología Intervencionista del Hospital Clínico San Carlos, “un estudio así demuestra que, aún haciendo las cosas bien, hay que cambiarlas para mejorarlas”. “Vamos a poner en marcha los cambios, hasta donde podamos llegar, y dentro de un año volveremos a analizar los indicadores para saber si mejora la eficiencia y se ahorran costes”.