Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:00

Andalucía y Asturias quedan pendientes de pactos

Los socialistas asturianos ganan, pero la alianza Foro-PP tendría mayoría en el Principado

Lunes, 26 de marzo de 2012, a las 00:11

Redacción. Sevilla / Oviedo
Las elecciones autonómicas celebradas este domingo en Andalucía y el Principado de Asturias deja a dos ganadores que muy posiblemente no vayan a gobernar. En el sur, los 'populares' han logrado 50 diputados (a cinco de la mayoría absoluta), que se antojan insuficientes por los 47 del PSOE y los 12 de Izquierda Unida. La coalición de izquierda, antes de los comicios, ya mostró su disposición a gobernar con los socialistas.

María Jesús Montero, José Martínez Olmos, José María Navia-Osorio y Carlos Galcerán.

De esta forma, el cambio que se adivinaba en la sanidad andaluza parece que queda neutralizado por la voluntad del electorado. De confirmarse la coalición PSOE-IU, Andalucía seguirá siendo una de las voces discordantes dentro del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), como se pudo comprobar en la primera reunión presidida por Ana Mato. Faltaría por ver si María Jesús Montero sigue al frente del Departamento de Salud, que lidera desde 2004, o si por el contrario es relevada (suena para el cargo el exsecretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, ahora portavoz sanitario del PSOE en el Congreso de los Diputados).

En el Principado de Asturias los 16 diputados del PSOE, la fuerza política más votada, se antojan también insuficientes para gobernar, ya que la coalición con Izquierda Unida (con 5 diputados) no superaría la que podrían formar Foro Asturias (13 diputados) y el Partido Popular (10). Con estos número en la mano, y dando por muy posible un pacto Foro-PP, el actual responsable de Sanidad, José María Navia-Osorio podría continuar con su proyecto en la Consejería, aunque al ser un pacto entre dos fuerzas tan parejas en votos habría que ver cómo se reparten las consejerías, por lo que no hay que descartar nombres para Sanidad como el del 'popular' Carlos Galcerán.