Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

Altisent: “Detrás de cualquier planteamiento ético hay unas creencias”

El presidente de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Zaragoza ha moderado la sesión

Jueves, 22 de mayo de 2014, a las 12:54
Redacción. Zaragoza
La sesión del seminario de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica  ha abordado la cuestión “Ética y creencias”,  una reflexión en torno a diferentes perspectivas de la ética con el propósito de defender la tesis de que la neutralidad moral es un mito, porque nadie se escapa de tener un motor para su comportamiento, tal y como ha señalado Rogelio Altisent, director de Proyectos de la Cátedra.

Rogelio Altisent, Rosa Magallón y Pedro Cía.

La sesión, que ha sido moderada por el presidente de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Zaragoza, Pedro Cía, ha sido presentada por Rosa Magallón, profesora de Medicina de Familia y Comunicación Asistencial en la Universidad de Zaragoza.

“Detrás de cualquier planteamiento ético hay unas creencias, ya sea en forma de convicciones con modelos reconocibles, ya sea con ideas  refractarias a una clasificación”, ha indicado Altisent. El director de Proyectos de la Cátedra de Profesionalismo de la Universidad de Zaragoza, que cuenta con el patrocinio del Colegio de Médicos de Zaragoza, ha señalado que “para ordenar las ideas nos resulta útil considerar la ética personal (Moral), diferenciada de la ética aplicada y académica como es la Bioética, tradicionalmente más inclinada hacia una ética de la tercera persona, a su vez emparentada con la ética profesional (Deontología), y todas ellas diferenciadas de las normas legales que regulan la vida en sociedad (Derecho)”.

Según Altisent, “esta distinción conceptual nos ayudará, por un lado, a razonar qué podemos y qué debemos enseñar en la formación de nuestros alumnos de ética, y, por otro lado, en el ámbito personal, a no desistir en el propio progreso mejorando el adiestramiento en el “el arte de vivir”.

Rogelio Altisent ha defendido que  la ética personal es “el arte de vivir”, donde las creencias son a la vez la brújula que marca las sendas y la fuente de energía que impulsa a recorrerlas. “El éxito o el fracaso de una vida no depende del bienestar alcanzado, sino de dar en la diana de valores auténticos, en el sentido de Aristóteles cuando decía que hemos que ir tras la felicidad como arqueros que buscan acertar al blanco”, ha señalado.