13 dic 2018 | Actualizado: 22:10

Adolfo Baloira: “Un copago bien planteado sería razonable”

Pedro Llorente, director de Compras de Productos Sanitarios y Farmacéuticos de la Comunidad de Madrid, defiende la factura informativa y niega que sea “la antesala del copago”

jue 13 octubre 2011. 13.55H

E. Fariña y S. Melgarejo / Imagen: M. Á. Escobar y D. S. Villasante. Sigüenza (Guadalajara)
En la última jornada del 11º Encuentro Global de Neumología, organizado por Sanitaria 2000 en Sigüenza (Guadalajara) se ha abordado la reducción de costes asistenciales y a través de medidas como la factura sombra, el ‘cataloguiño’ y el copago, en una mesa moderada por José Miguel Rodríguez González-Moro, presidente de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid). Durante su intervención, Adolfo Baloira Villar, neumólogo del Hospital Montecelo de Pontevedra, ha indicado que “el sistema no parece sostenible ni a largo ni a corto plazo”. “Las opciones más fáciles son pagar menos por los fármacos y despedir trabajadores o bien bajarles el sueldo”, ha dicho el experto gallego, quien también se ha preguntado “si es cuantificable el precio máximo por salvar una vida” o “si es razonable pagar todo a todos”. “¿Es asumible el uso libre y gratuito de la urgencia hospitalaria?”. En su opinión, “un copago bien planteado sería una opción razonable”. De hecho, el copago ya se produce en el ámbito farmacéutico, aunque Baloira se ha preguntado si “es razonable que un trabajador ‘mileurista’ pague un fármaco, mientras que un pensionista ‘dosmilquinientoseurista, no”.

Adolfo Baloira se ha mostrado partidario del copago y Pedro Llorente es más partidario de mejorar la gestión.

Juan José Soler y Joaquín Estévez defienden que una asistencia de calidad es clave en tiempos de crisis.

Por su parte, Pedro Llorente Cachorro, director de Gestión Económica y de Compras de Productos Sanitarios y Farmacéuticos de la Comunidad de Madrid, ha dicho que “la prestación farmacéutica en España es un claro ejemplo de la ruptura del principio de unidad del mercado”. Llorente ha defendido la factura informativa y ha negado que sea “la antesala del copago, porque en Madrid no será así, al menos mientras Esperanza Aguirre sea la presidenta”. “El copago es un arma electoral, un debate que se exacerba cuando se acercan las elecciones”, ha añadido. En cualquier caso, el responsable de la gestión económica de la sanidad de Madrid se ha mostrado más partidario de la “optimización de las compras, la alineación de los precios o la centralización de las negociaciones”, ámbitos en los que observa “un margen de recorrido en la eficiencia”.

A la izquierda, Fernando Carrillo Arias, gerente del Hospital Carlos III de Madrid; Salvador Bello Dronda, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza; José Celdrán Gil, jefe de Sección de Neumología del Hospital Virgen del Prado de Talavera de la Reina (Toledo), y José Gallardo Carrasco, neumólogo del Hospital Universitario de Guadalajara. A la derecha, José Luis de la Cruz Ríos, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Carlos Haya de Málaga, y Julio de la Rosa, director de Marketing de Gasmedi.

La calidad es clave en tiempos de crisis

“Hacer lo correcto correctamente”. Esta es la definición de calidad en la que han coincidido los ponentes de la mesa dedicada a la calidad asistencial, moderada por Ramón Agüero Balbín, neumólogo del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander. “La mejor forma de ahorrar es hacer las cosas con calidad, porque la calidad no es cara”, ha afirmado Juan José Soler Cataluña, neumólogo del Hospital de Requena (Valencia), quien ha añadido que la calidad “se puede medir y mejorar, y mejora la productividad”. No obstante, el neumólogo ha señalado que “hay una enorme variabilidad y es necesario detectarla, valorar las causas y proponer mejoras orientadas hacia los estándares de calidad”. Según ha detallado Soler, “se debe medir la estructura, que es necesaria, pero no garantiza la calidad; el proceso, que está íntimamente relacionado con los resultados, y el resultado: los cambios en la salud y la satisfacción del paciente. El ciclo de mejora es continuo y la clave está en una buena planificación estratégica”. “Tenemos que ir hacia un modelo de calidad total que sea prioritario aún en tiempos de crisis”, ha añadido.

A la izquierda, Juan José Soler, presidente de la Sociedad Valenciana de Neumología, y Ramón Agüero, neumólogo del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander. A la derecha, Rafael Ortega Basagoiti, director médico de Áreas Terapéuticas de GSK; Natalia Galera, gerente territorial de Madrid de GSK; Eva Escobar, gerente territorial de Madrid de GSK; José Luis Viejo Bañuelos, jefe del Servicio de Neumología del Hospital General Yagüe de Burgos y miembro del Comité Organizador, y Ana Isabel Pérez, gerente de Marketing Respiratorio de GSK.

En la misma línea se ha mostrado Joaquín Estévez Lucas, secretario general de la Fundación Ad-Qualitatem, para quien la calidad es “una obligación legal, ética y económica, y una exigencia social”, además de “un requisito necesario en un momento tan competitivo y una buena herramienta para salir de la crisis”. “La calidad puede ser una herramienta de gestión que aglutine intereses del profesional clínico y del directivo de la salud”, ha asegurado, al tiempo que ha recomendado que “en un momento como este de mayor abundancia de demandas judiciales e informaciones negativas, trabajar con un sistema acreditado de calidad es una ventaja de defensa legal”. “Un sistema de gestión de calidad tiene que estar coordinado por expertos, pero diseñado por los profesionales que trabajan en el área sanitaria. Por eso es importante que las sociedades científicas desarrollen unos estándares de calidad para la práctica clínica de su especialidad, con estándares sanitarios conocidos y asumidos”, ha detallado Estévez.

De la efectividad a la eficiencia

“Con una deuda sanitaria de más de 15.000 millones de euros, los recortes que ya están ahí y los que van a venir, una cosa es temer que el sistema no puede mantenerse y otra, dejar de creer en el sistema”. Así ha comenzado Miguel Perpiñá Tordera, neumólogo del Hospital La Fe de Valencia, su intervención en la mesa sobre decisores en asistencia sanitaria. En su opinión, el médico no debe limitarse a ver si el tratamiento es efectivo, sino que debe “valorar la eficiencia”. “A los clínicos nunca les ha gustado hablar de aspectos económicos, pero hay que replantearlo, porque ¿es insensato que un médico sepa cuánto y cómo se gasta el dinero en su servicio, que sepa en qué gasta en exceso y dónde podría gastar mejor?”, ha planteado. Según Perpiñá, “la ética médica exige considerar el coste de oportunidad en las decisiones diagnósticas y terapéuticas, y el despilfarro y la ineficiencia son éticamente rechazables”. Así, sostiene que “el médico tiene mucho que decir sobre asignación de recursos y quien no le tenga en cuenta cae en un error enorme”, y defiende que “la adopción del criterio de eficiencia no significa una pérdida de la libertad clínica”.

Miguel Perpiñá, Francisco Casas y Fernando Carrillo analizan el papel de los neumólogos comos decisores.

Carlos Jiménez Ruiz y Jesús Sánchez Martos debaten acerca de si era necesaria una nueva ley antitabaco.

En este sentido, Francisco Casas Maldonado, presidente de la Asociación de Neumología y Cirugía Torácica del Sur (Neumosur), ha comentado que “las sociedades científicas deben tener un papel activo en la promoción de proyectos de investigación en resultados de salud”. Asimismo, ha destacado que estas entidades juegan un papel importante “en identificar las principales áreas de incertidumbre donde es preciso concentrar los esfuerzos en la investigación y comunicárselo así a la Administración; en elaborar guías de práctica clínica y adaptar las internacionales; y en elaborar los estándares de calidad asistencial y tiempos mínimos para los diferentes procedimientos neumológicos para desarrollar unidades de gestión clínica y proveer una serie de información a decisores políticos sobre estrategias desde el punto de vista de los clínicos”.

A la izquierda, Encarnación López Gabaldón, presidenta de la Sociedad Castellano Manchega de Neumología; Yamilex Urbano, neumóloga del Hospital Virgen de la Salud de Toledo; José Celdrán Gil, jefe de Sección de Neumología del Hospital Virgen del Prado de Talavera de la Reina (Toledo), y Bernardino Alcázar, neumólogo del Hospital de Jaén. A la derecha, Carlos Salas Peral, delegado de Oximesa para Madrid, y Nicolás González Mangado, jefe del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y miembro del Comité Organizador del encuentro.

Por último, Fernando Carrillo Arias, gerente del Hospital Carlos III de Madrid, también ha afirmado que los médicos han de ser “los grandes decisores en el empleo de recursos” y que tienen que “saber de costes para poder pedir”. “Los paradigmas en la gestión están cambiando y, aunque el cambio lo tiene que liderar la Administración, tiene que ser asumido por los profesionales”, ha indicado. Carrillo ha destacado que es necesario evaluar la incorporación y el uso de tecnologías, y mejorar el rendimiento y la productividad de los recursos humanos, dado que, entre otras cosas, “el médico dedica a la actividad asistencial el 50 por ciento de su tiempo y solo es efectivo el 60 por ciento, unas dos horas”.

Es pronto para valorar si la ley antitabaco mejora la salud

En el encuentro de neumólogos también se ha analizado la nueva ley de tabaquismo, en una mesa en la que se cuestionado si era “imprescindible”, moderada por Salvador Bello, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. A favor de esta nueva normativa se ha mostrado Carlos Jiménez Ruiz, coordinador del Área de Tabaquismo de la Separ y director de la Unidad Especializada de Tabaquismo de la Comunidad de Madrid. Jiménez Ruiz ha analizado los datos de prevalencia y de mortalidad relacionados con el tabaquismo y ha recordado que la Separ ha jugado un papel muy importante a la hora de demostrar que la normativa vigente desde 2005 era “ineficaz”. “Era la ley que las multinacionales tabaqueras estaban defendiendo porque les convenía”, ha dicho. En su opinión, los cambios sufridos en la normativa de 2011 no están suponiendo “malos efectos en cuanto a la pérdida de empleo en el sector de la hostelería”, mientras que “todavía es pronto para valorar si está produciendo beneficios en la salud de los ciudadanos”.

A la izquierda, Pilar de Lucas, presidenta electa de la Separ, y David Asín, director comercial de Carburos Médica. A la derecha, Rodolfo Álvarez-Sala, jefe del Servicio de Neumología del Hospital La Paz; Yolanda Gómez Gordo, directora regional de Carburos Médica, y Ali Dorham, neumólogo de Carburos Médica.

Por el contrario, ha considerado que la nueva ley no era necesaria José Eugenio Arias, propietario del Asador Guadalmina de Marbella, quien ha sido multado por la Junta de Andalucía por colocar un cartel en el que decía que en su establecimiento estaba permitido fumar. También ha opinado que no era necesaria la nueva ley Jesús Sánchez Martos, catedrático de Educación para la Salud, quien se ha mostrado más partidario de otras medidas, como la regulación de la publicidad o las ayudas a los fumadores para dejar el tabaco.