Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 12:10

Adherencia al tratamiento: un acuerdo médico-paciente

Hasta el 40 por ciento de las personas afectadas no sigue las recomendaciones adecuadamente

Lunes, 14 de noviembre de 2011, a las 21:38

Sandra Melgarejo / Imagen: Miguel A. Escobar. Madrid
El diagnóstico y el tratamiento temprano de la esclerosis múltiple con inmunomoduladores ha permitido retrasar la progresión de la discapacidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, las estadísticas revelan que hasta el 40 por ciento de los pacientes podría no cumplir adecuadamente el tratamiento. “En un seguimiento de pacientes a seis meses de tratamiento, el incumplimiento puede oscilar entre el 13 y el 27 por ciento y, si el seguimiento es a cinco años, la no adherencia puede aumentar significativamente”, ha detallado Rafael Arroyo, jefe de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Servicio de Neurología del Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid.

Concepción Ramírez y Rafael Arroyo.

En su opinión, para lograr la adherencia al tratamiento tiene que haber “un mutuo acuerdo entre paciente y médico, basado en la persistencia, la aceptación y el cumplimiento”. Según un estudio en más de 2.600 personas con esclerosis múltiple, el olvido es la principal causa de falta de adherencia en el 50 por ciento de los pacientes. Otros motivos son que los pacientes se cansan de los pinchazos, los efectos secundarios (que “se pueden controlar en más del 95 por ciento de los casos”) y la falta de eficacia percibida. Este último punto es “un círculo vicioso”, ya que, como ha explicado el neurólogo, “la mala adherencia produce un resultado subóptimo que, a su vez, provoca un pérdida de confianza en el tratamiento”. Además, la falta de cumplimiento “aumenta los costes de la enfermedad y causa complicaciones a largo plazo”.

“Los fallos de adherencia en enfermedades crónicas son habituales”, ha comentado Arroyo, quien considera que el deber de los profesionales de la salud es “poner las cosas más fáciles para que los pacientes sean buenos cumplidores”. “Los avances en la tecnología de dispositivos de inyección como Rebismart mejoran la adherencia”, ha afirmado. Este dispositivo electrónico para la administración del interferon beta 1a Rebif permite personalizar el tipo de inyección y administrar cartuchos semanales, al tiempo que guarda un historial de dosis que favorece la monitorización de la adherencia al tratamiento. Además, incorpora un sistema de alarma y una guía para ayudar al paciente en la rotación de los puntos de inyección.

“La tecnología ha mejorado mucho la calidad de vida del paciente y, cuanto más cómoda y fácil es la administración, más adherencia hay al tratamiento”, ha destacado Concepción Ramírez, enfermera de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Clínico San Carlos. Precisamente, una de las aportaciones del personal de Enfermería a los pacientes con esclerosis múltiple es entrenarles en técnicas de inyección y sensibilizarles sobre la adherencia. “La enfermera tiene que negociar con el paciente y pactar un compromiso, y transmitirle que es el mejor fármaco para él, pero que se lo tiene que poner para que sea eficaz”, ha indicado Ramírez. La enfermera ha subrayado que el principal objetivo es “hacer que el fármaco se adapte al estilo de vida del paciente”.