Redacción Médica
16 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10
Lunes, 29 de diciembre de 2014, a las 17:41
Redacción. Murcia
El quirófano número 9 del Bloque Quirúrgico del Hospital Universitario Santa María del Rosell es el lugar donde se ha comenzado a utilizar plasma rico en plaquetas (PRP) en patología traumatológica, tras lograr el recinto sanitario la acreditación para realizar este procedimiento.

El Complejo Hospitalario Universitario de Cartagena es uno de los tres centros regionales que han obtenido recientemente la acreditación para realizar este tipo de procedimiento, que requiere unas medidas de seguridad y garantías que se exigen a nivel nacional.

En un primer momento, se están tratando pacientes con lesiones o patología traumatológica, a los que no hay posibilidad de ofertar tratamientos convencionales con buenos resultados, siguiendo criterios según un protocolo para poder infiltrar PRP.

El Servicio de Traumatología y Ortopedia en colaboración con el Servicio de Hematología del Complejo Hospitalario Universitario de Cartagena ha definido un protocolo para utilizar el plasma rico en plaquetas (PRP) en patología traumatológica en indicaciones basadas en la evidencia científica, en el que se establecen las medidas adecuadas para obtener una muestra de calidad y en el que se establecen las máximas garantías de trazabilidad de la muestra sanguínea del paciente en todo momento y, por tanto, para la seguridad de este tratamiento.

El procedimiento consiste en la aplicación de plasma antólogo, es decir, que procede del propio cuerpo del paciente, no tóxico, no alergénico, obtenido por centrifugación de la sangre del paciente a intervenir cuya función está directamente ligada a la liberación de los factores de crecimiento de las propias plaquetas.

El objetivo de esta terapia es favorecer, estimular o iniciar el proceso de cicatrización, regeneración o curación del tejido dañado, aplicándose localmente de forma ambulatoria o bien como complemento a una técnica quirúrgica.

Con ella, se pueden tratar casos o lesiones específicas de los tejidos del aparato locomotor, hueso, ligamento, cartílago, músculo y tendón, y es el protocolo el que determina qué casos pueden tratarse con esta técnica o no así como qué pautas deben seguirse para cada proceso.