Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10

Los políticos apuestan por regular aún más la visita médica

Farmaindustria defiende el “respeto absoluto y la total aplicación” del Código de Buenas Prácticas

Viernes, 10 de junio de 2011, a las 17:42

Leire Sopuerta Biota. Madrid
La polémica en torno a la actividad de los visitadores médicos es una constante en el sector sanitario y parece que no tiene fin. Implica la relación de dos sectores con poder e influencia, el político y el farmacéutico, quienes, de momento, parece que se entienden.

Laia Ortiz, de ICV.

Aunque si se profundiza un poco se evidencian algunas discrepancias. Los partidos demandan más regulación en este campo, mientras que la industria, a través de Farmaindustria, defiende la autorregulación, a la que según dicen, tienen un “respeto absoluto”, algo que niegan algunos grupos parlamentarios, sobre todo IU.

El tema vuelve a la actualidad después de que el Parlamento catalán debatiese hace unas semanas una propuesta en la que se incluía “prohibir la actividad informativa de promoción comercial en los centros de salud”. La medida, propuesta por ICV, fue rechazada en la Cámara autonómica. “En ningún otro sector se permite la entrada de comerciales”, ha explicado la parlamentaria de ICV Laia Ortiz, quien es partidaria de llegar a una solución intermedia a través de una mejor regulación para fijar las condiciones y los horarios en los que se puede desarrollar esta práctica.

Ana Pastor, del PP.

Y es que el asunto es complejo. En la actualidad existe el Código de Autorregulación de Farmaindustria, está en vigor Real Decreto 1416/1994, de 25 de junio, por el que se regula la publicidad de los medicamentos de uso humano y además cada comunidad tiene su propia normativa. Pero no parece suficiente para los partidos políticos, para quienes se hace necesaria una normativa más clara, exigente y homogénea.

La coordinadora de Participación Social del Partido Popular, Ana Pastor, ve con buenos ojos el Código de Buenas Prácticas de Farmaindustria, aunque cree que la Agencia Española del Medicamento “tiene que hacer llegar a todos los profesionales, en el mismo momento que se autoriza un fármaco, información completa y exhaustiva”. A su juicio, la Administración tiene un papel relevante en la información y formación del facultativo y ha recordado que esta actividad está transferida a las comunidades autónomas.

Joseba Agirretxea y Gaspar Llamazares.


También conciliador se muestra Joseba Agirretxea, del PNV, quien se opone a la prohibición de esta tarea, aunque sí apuesta por mejorar su regulación. En este sentido, se ha preguntado si con internet y las nuevas tecnologías hace falta la presencia de los visitadores en los centros sanitarios. Mientras, el portavoz de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha sido más rotundo al señalar que la autorregulación “no funciona”. “O hay una regulación más clara o no hay nada que hacer”, ha señalado. A su juicio, es necesario “separar el horario sanitario del publicitario y evitar la publicidad en los centros sanitarios”. Además, apuesta por que el médico destine más tiempo a la formación y menos a recibir publicidad.

José Zamarriego.

José Zamarriego, director de la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria, ha defendido el trabajo de los visitadores médicos porque “saben cuál debe ser su comportamiento y tienen el máximo respeto hacia las reglas fijadas”.

Además, ha asegurado que hay una “vigilancia activa” desde las comunidades y ha destacado que “no tenemos conocimiento de que desde las autoridades sanitarias se hayan emprendido acciones contra las compañías por la labor de los visitadores”.

Asimismo, Zamarriego ha comentado que el médico es “absolutamente libre” de tener relación con el visitador. “Se respeta su voluntad, es un servicio público para que el médico esté informado”, ha dicho.