Con una pirámide demográfica avanzando hacia un envejecimiento poblacional cada vez más marcado, en España se da la paradoja de que, a pesar de ser líderes en esperanza de vida a nivel europeo, quedamos en noveno puesto en los estándares de años de vida saludable.
Para el director médico de DKV Seguros, Christian Garriga, este panorama emplaza a reformular los estándares en la atención a la longevidad a través de un pacto entre los agentes sanitarios, las administraciones públicas y la sociedad en su conjunto que favorezca un cambio de paradigma. En el marco de la jornada ‘Longevidad, prevención y diagnóstico precoz’, organizada por Redacción Médica, el responsable de la compañía aseguradora ha analizado las medidas a implementar para acompasar ese aumento de los años vividos con una mejora en la calidad de vida.
Un momento durante la ponencia "Pacto por una longevidad saludable: concienciación, corresponsabilidad y proactividad".
Las proyecciones apuntan que para 2055 los mayores de 65 años aglutinen un tercio de la población total. Esto implica una creciente prevalencia de la cronicidad con una acumulación de pacientes pluripatológicos, tal y como ha señalado Garriga en este evento celebrado en colaboración con Asisa, DKV Seguros, Fedop, GSK, HM Hospitales, SegurCaixa Adeslas y Viamed. No en vano, Garriga ha destacado que la “buena noticia es que podemos ayudar a influir positivamente en el curso clínico de buena parte de estas patologías”. A propósito de este perfil de pacientes, el pediatra considera que el foco debe estar en "reducir agudizaciones y descompensaciones", y no a tenerlos acudiendo a consulta permanentemente.
Para encauzar un abordaje eficaz de estas condiciones y mitigar las complicaciones asociadas al envejecimiento, para el directivo de DKV, se hace necesario apostar por la prevención. En este sentido, Garriga ha señalado tres conceptos clave que deben pivotar el necesario cambio de paradigma para hacerlo efectivo: concienciación, corresponsabilidad y proactividad. Un propósito en el que resalta que la gestión del dato sanitario puede ser de gran ayuda para "estratificar y medir riesgos". Un potencial del que también subraya que pueden beneficiarse los profesionales clínicos para "gestionar de una manera mucho más dirigida y personalizada a los pacientes".
Una responsabilidad compartida entre sanitarios, pacientes y empresas
Para Garriga, este proceso de cambio comienza por “el conocimiento y la información”. Desde el punto de vista de los profesionales sanitarios, Garriga señala el margen de mejora que tiene el colectivo a la hora de traducir toda la jerga propia de la divulgación científica para hacerla “comprensible por parte de la ciudadanía” e inculcarles estos enfoques.
La misión, ha señalado, atañe también a la ciudadanía, en aras de hacerla partícipe en el manejo de su propia salud. A este respecto, ha aseverado que “el individuo tiene una serie de responsabilidades que van desde mantener hábitos de vida saludable, monitorizar sus indicadores de salud, mantener una adherencia adecuada a recomendaciones y para eso tiene que estar adecuadamente informado y formado”.
Christian Garriga Braun, director Médico de DKV Seguros.
Garriga tampoco excluye a su sector, el asegurador, como parte de este pacto entre agentes sociales, instando a cambiar la concepción de su propio rol “como costeador de una enfermedad de manera puntual y por actos a pasar a ser realmente un partner dentro de ese ecosistema”.
El director médico de DKV ha recordado el importante papel que también está llamado a jugar el sector empresarial en este cometido, al ser el entorno donde pasamos “prácticamente la mitad de nuestro tiempo en la edad adulta”. Tal y como ha apuntado, las empresas “tienen que ayudar a definir esas estrategias de salud, apoyarlas dentro de la empresa, potenciar la concienciación y ayudar a impulsar esos programas para que realmente esa vida saludable no solo se dé en el entorno individual de la persona y en base a sus expectativas individuales”.
En definitiva, para Garriga, el objetivo compartido para empresas, administraciones y los propios pacientes no es otro que "mantener a las personas lo más sanas posibles el mayor tiempo posible", algo para lo que apuesta por identificar a los que presentan mayores riesgos "de forma mucho más proactiva y no esperar a que enfermen".