España ha conseguido algo “extraordinario” al situarse como uno de los países con mayor esperanza de vida en el mundo. Sin embargo, tal y como ha destacado la jefa de la Asesoría Médica en la Dirección General Médica de Asisa, Isabel Abad, este hito plantea un reto aún más importante que la mera extensión de estos años de vida: lograr que se vivan con buena salud, calidad de vida y autonomía.
La directiva de Asisa ha participado en la jornada ‘Longevidad, prevención y diagnóstico precoz’, organizada por Redacción Médica, para tratar de aportar algunas de las claves desde su experiencia para responder al desafío de convertir la longevidad en años de vida saludable. Abad ha señalado que, si bien la población tiene claras las recetas para conseguirlo, la sociedad mantiene la “gran contradicción” de que no está lo suficientemente dispuesta a ponerlos en práctica. “Queremos vivir esos años, pero no queremos adaptarnos e instaurar ese listado infinito de recomendaciones que nos dan los médicos”, ha señalado en su intervención en esta jornada celebrada con la colaboración de Asisa, DKV Seguros, Fedop, GSK, HM Hospitales, SegurCaixa Adeslas y Viamed.
Isabel Abad Díez, jefa de la Asesoría Médica en la Dirección General Médica de Asisa.
En este sentido, ha apuntado la necesidad de “cambiar el enfoque” y apostar decididamente por la prevención para trascender el enfoque puramente asistencialista que tradicionalmente ha primado en el sistema sanitario. “Hemos sido unos bomberos estupendos en medicina, apagando fuegos y solucionando lo que son las enfermedades. Pero no nos hemos dedicado a evitar que esos fuegos aparezcan”, ha señalado, aludiendo a las limitaciones que plantean la falta de tiempo y la presión asistencial en consultas.
Programa 'Esperanza de vida plena'
En este punto es donde Abad señala que desde su compañía han detectado la necesidad de poner en marcha acciones específicas para sus asegurados a través del programa ‘Esperanza de vida plena’. Se trata de una iniciativa que busca acompañar a los pacientes en cada fase de su vida, con el objetivo de facilitar la incorporación de hábitos saludables a la vida cotidiana.
Abad ha detallado que el plan se compone de cuatro pilares de intervención: nutrición, ejercicio, sueño reparador y salud mental. Desde el punto de vista de la alimentación, este programa aporta pautas concretas que permiten ajustar la dieta a los miembros de la unidad familiar y facilitar la lista de la compra. Los mismos principios de personalización se adoptan en el caso de la actividad física, donde el programa aporta recomendaciones en función de los hábitos y la capacidad física de cada persona. Abad también ha destacado el relevante papel de un descanso adecuado para permitir adoptar el resto de hábitos: "Si no dormimos bien no rendiremos bien al día siguiente, ni cuidaremos la alimentación, ni haremos ejercicio". Por último, respecto al bienestar psicológico, la responsable de Asisa ha detallado que el programa contempla acciones para la vigilancia del estrés y la salud mental.
Daniel Aparicio, jefe de Producción Científica de Redacción Médica.
Dispositivos wearables en Longevidad
En la puesta en marcha de este programa la tecnología se ha convertido en un aliado estratégico para apoyar al profesional, aunque nunca para "suplirlos", ha recalcado. El programa implementa cuestionarios para recopilar información sobre los pacientes mediante algoritmos e inteligencia artificial para elaborar recomendaciones personalizadas y con la posibilidad de conectar dispositivos wearables para obtener datos sobre distintos parámetros relacionados con la salud. La iniciativa incluye también un canal de consulta con un médico de familia especializado en prevención, con el propósito de facilitar el acompañamiento profesional y adaptar las recomendaciones a cada momento de la vida.
No obstante, Abad ha advertido de que disponer de más información no implica necesariamente mejorar la salud. "El tener más datos no significa que nos vaya a curar", ha subrayado. Por ello, ha defendido que los datos recopilados deben servir como herramienta de apoyo para que los profesionales sanitarios puedan interpretar la información y orientar las intervenciones preventivas. En este sentido, ha insistido en que la prevención no debe traducirse en una medicalización innecesaria ni en un aumento indiscriminado de pruebas diagnósticas. También ha reivindicado el valor de las intervenciones sencillas y personalizadas que pueden realizarse desde atención primaria para mejorar los hábitos de los pacientes.
Junto a la promoción de hábitos saludables, Abad ha destacado la importancia del diagnóstico precoz mediante pruebas que cuenten con evidencia científica. Estas herramientas permiten detectar determinadas enfermedades en fases tempranas y facilitar su abordaje antes de que evolucionen.
La responsable médica ha enmarcado esta apuesta en una estrategia más amplia de prevención, en la que Asisa cuenta también con otros programas dirigidos a necesidades específicas, como el acompañamiento durante la menopausia, el apoyo a familias primerizas y la vacunación.
Un momento durante la ponencia "Esperanza de vida plena: cómo transformar la longevidad en años de vida saludable".