La Inteligencia Artificial (IA) avanza a pasos agigantados y son muchos los empleos que ven cómo algunas de sus funciones pueden estar expuestas a ella. En este sentido, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS, por sus siglas en inglés) ha publicado, junto a sus proyecciones de empleo 2025-2035, una clasificación inédita que ordena 831 ocupaciones según su grado de exposición a la IA, repartidas en cuatro niveles: baja, moderada, alta y muy alta.
Estamos hablando de una de las primeras radiografías oficiales de hasta qué punto esta tecnología puede meterse en el trabajo de cada oficio. En el ámbito sanitario, la foto general es algo tranquilizadora. De las 88 profesiones del sector analizadas, la mayoría se concentra en los niveles de exposición baja o moderada, y el conjunto de la sanidad figura entre los ámbitos más protegidos y de mayor crecimiento previsto. Pero hay excepciones, y conviene conocerlas.
De este modo, este artículo detalla las 10 profesiones sanitarias con mayor exposición a la IA, según el BLS. Pero antes de nada, conviene destacar que esta clasificación no predice despidos, ni salarios, ni la velocidad a la que se adoptará la tecnología.
Mide cuántas de las tareas propias de una ocupación podrían, hoy, ser asistidas o completadas por la inteligencia artificial. La prueba de que exposición y empleo no van de la mano la da la propia sanidad. Tanto es así que la enfermería de práctica avanzada, que aparece en el grupo de exposición "alta", es al mismo tiempo la profesión que más crecerá de toda la economía estadounidense de aquí a 2035, con un aumento previsto del 41%.
Las cuatro profesiones sanitarias de "muy alta" exposición
En lo más alto de la clasificación, en la categoría de exposición "muy alta", solo hay cuatro ocupaciones sanitarias, y todas comparten un rasgo revelador: giran en torno al manejo de información y datos clínicos, no a la asistencia directa al paciente. Estamos hablando de:
- Los técnicos en información sanitaria y documentalistas clínicos.
- Los especialistas en documentación e historia clínica.
- Los asesores genéticos.
- Los dietistas y nutricionistas.
Las seis profesiones de exposición "alta"
Farmacéutica.
Por detrás, en el nivel de exposición "alta", aparecen buena parte de las especialidades médicas y de otros perfiles asistenciales. Para completar las diez profesiones sanitarias más expuestas, a las cuatro anteriores se suman seis muy reconocibles:
- Los farmacéuticos.
- Las enfermeras tituladas.
- Los radiólogos.
- Los psiquiatras.
- Los fisioterapeutas.
- Las enfermeras de práctica avanzada.
Su presencia se explica por el peso creciente de la IA en tareas como el análisis de imagen, el apoyo a la decisión clínica o la documentación, no por una amenaza inminente sobre sus puestos.
De hecho, el listado de exposición "alta" en sanidad es amplio e incluye también a médicos de familia, internistas, pediatras, neurólogos, cardiólogos, obstetras y ginecólogos, patólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, matronas, veterinarios y varios perfiles técnicos (medicina nuclear, dosimetría, dietética o farmacia), entre otros. En total, 28 profesiones sanitarias se sitúan en este nivel.
Un sector blindado ante la IA
A pesar del avance de la IA, lo cierto es que la mayor parte de las profesiones sanitarias se sitúan en la zona de menor exposición. De hecho, las profesiones más protegidas comparten un denominador común, pues cuentan con un fuerte componente manual, presencial y de contacto físico con el paciente, difícil de reducir a un algoritmo.
Entre las de exposición "baja" figuran los anestesiólogos, los auxiliares de enfermería, los celadores, los técnicos en emergencias sanitarias, los paramédicos, los fisioterapeutas ayudantes, los higienistas y auxiliares dentales, los masajistas, los flebotomistas o los terapeutas respiratorios.
